Publicado por CENTRO TECNOLÓGICO DEL CALZADO DE LA RIOJA el Jueves, 19 Septiembre 2019

Esta colección es el resultado de un innovador proyecto de ecodiseño, desarrollado por el CTCR para la empresa Calzados Zel´s, que ha permitido la obtención de una nueva línea de zapatos, consiguiendo reducir en un 70% el impacto de su huella

Calzado No-Trace. Desarrollo de una nueva línea de zapatos con un mínimo impacto ambiental, siguiendo pautas de ecodiseño y economía circular.

DESCRIPCIÓN DE LA BUENA PRÁCTICA:

Esta colección No-Trace es el resultado de un innovador proyecto de ecodiseño, desarrollado por el CTCR para la empresa Calzados Zel´s, que ha permitido la obtención de una nueva línea de zapatos, consiguiendo reducir en un 70% el impacto de su huella ambiental. ¿Cómo? Apostando por el rediseño de un producto totalmente artesanal, alpargatas, e incorporando durante todo el proceso de producción, materiales ecológicos y sostenibles e, incluso, fibras naturales, hasta conseguir una colección respetuosa con el medioambiente y con iguales o mejores características técnicas.
La búsqueda de alternativas y materiales eco ha sido la clave para la consecución de esta acción de economía circular, y, concretamente: neumáticos usados para la suela, triturado de corcho y espumas recicladas para la entre suela, tejido natural fabricado 100% con fibra de piña para el empeine, tejido hecho a base de láminas de madera, corcho o goma Eva, producido de forma sostenible y unido con un adhesivo no contaminante, también para el corte, etc.
El concepto NO-TRACE que sigue el CTCR permite así dar voz a un compromiso con la Responsabilidad Social, siguiendo la visión del "hacer más y mejor con menos", de reducir el uso de recursos, la degradación y la contaminación, a lo largo de todo el ciclo de vida de los productos.

DESARROLLO DE LA BUENA PRÁCTICA:

Expertos medioambientales estiman que es necesario mantener seis árboles durante un año para compensar las emisiones de CO² generadas durante la fabricación de un par de zapatos.

En base a esta premisa, el CTCR ha centrado una de sus vías de investigación en el ecodiseño, y sus variantes, como la metodología idónea para la aplicación de parámetros ambientales en todas las etapas del proceso de desarrollo de productos. El calzado ecodiseñado obtenido ha reportado a la empresa una gran ventaja competitiva dentro un sector, en el que se ha experimentado un interés cada vez más creciente por la moda sostenible, tanto por parte de los propios fabricantes como por los compradores y/o usuarios finales. Además, investigadores del CTCR han demostrado que estos modelos Eco-friendly ofrecen la misma calidad, diseño y propiedades o características técnicas que aquellos que no se elaboran a partir de recursos naturales o residuales. Un punto a favor más de esta filosofía bautizada como Slow Fashion, la antítesis de lo conocido como fast fashion, o moda industrializada.

Ante ello, a modo de primera fase o etapa inicial se plantearon, como fundamentales, dos tareas durante el proyecto:

  • Análisis del ciclo de vida del producto. El CTCR definió la UNIDAD FUNCIONAL (un par de zapatos) y trabajó conjuntamente con la empresa para recopilar datos referentes a los materiales que componen el producto a evaluar, tales como suela, plantilla, entresuela, material de empeine, cierre de contacto, etc. y a los procesos productivos asociados a la fabricación del mismo, tales como cortado de materiales, cosido, lijado, pegado, etc. Para la evaluación del impacto ambiental se consideraron los estándares establecidos por la ISO 14040 Gestión ambiental. Análisis del ciclo de vida, y la metodología Eco Indicator 99 especialmente destinada a la interpretación de resultados, para el cumplimiento de objetivos sostenibles.

Así, se inventariaron todos los componentes que se utilizaban, así como los procesos empleados, sin tener en cuenta aspectos ambientales, y se confirmó un Impacto ambiental de 953 mPt: milipuntos (1 Pt representa 1 centésima parte de la carga ambiental anual de un ciudadano europeo medio).

  • Cálculo de la Huella de Carbono. La huella de carbono muestra el cálculo definitivo de las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel de producto. Se trata de una medición de la cantidad de CO2 que se emite a la atmósfera a lo largo del Ciclo de Vida.
    De este modo, la huella de carbono calculada para el par de zapatos correspondientes a la citada unidad funcional, confirmó unas cifras de 11,5 kg CO2.

Tras analizar los resultados obtenidos en detalle, se concluye que el conjunto de suela y entresuela aporta el mayor porcentaje de contaminación, el 77% del impacto del modelo y el material de empeine el 12,5%. Por lo que se comienza a trabajar en las acciones de mejora y optimización, atendiendo, sobre todo, a esos componentes que evidencian ser los más contaminantes.

En la segunda fase del proyecto y tras una ardua labor de vigilancia tecnológica así como de brainstorming, para la búsqueda de alternativas, ideas y materiales ecológicos, se plantea la siguiente estrategia:
   Seleccionar materiales de bajo impacto (más limpios, más renovables, de menos contenido de energía, reciclados, reciclables?)
   Reducir el uso de material (peso y volumen)
   Seleccionar técnicas de producción ambientalmente eficientes: vías alternativas de fabricación, con menos etapas de por medio, para la reducción del consumo de energía?

En la tercera fase del proyecto y siguiendo lo anterior, se procede al desarrollo sostenible como tal de cada parte del calzado:

Suela: tras estudiar en profundidad diversos materiales, el CTCR llegó a la conclusión de que las posibilidades que ofrecían los neumáticos usados eran múltiples y muy interesantes. Tal es así, que una vez realizada la descomposición de los neumáticos fuera de uso, NFU, se obtuvieron las suelas para los primeros modelos ecodiseñados, con el añadido de que además serían totalmente compatibles con las entresuelas de otros materiales (goma eva, caucho, poliuretano) y sus emisiones de gases de efecto invernadero, totalmente despreciables, al tratarse de un material reciclado.

Entresuela: la modificación de la entresuela supuso un gran factor de éxito en el proyecto. Por una parte, se disminuyó la cantidad de yute, pues, aunque es una fibra natural y ecológica, la cantidad de emisiones que supone su transporte desde el lugar de procedencia, India y Bangladesh, hasta el lugar de fabricación del calzado en España es muy elevado. En su defecto, se sustituyó por un nuevo material diseñado por el CTCR a partir de triturado de corcho y espumas recicladas, tratándose de una alternativa muy eficaz para aportar confort sin perder transpirabilidad y reducir en gran medida el impacto de este componente.

Material de empeine: se eligió un tipo de tejido natural, PIÑATEX, fabricado 100% con fibra de piña, es decir, a partir de las propias hojas del fruto: se trata, de un innovador cuero vegetal que ofrece una alternativa ecológica, sostenible y real al cuero animal, cuyo impacto medioambiental es muy alto, debido al proceso de curtición, necesario para conseguir la flexibilidad de la piel. Por tanto, se descartó el empleo de pesticidas o fertilizantes para recurrir a las hojas de piña que, normalmente, acaban pudriéndose en el suelo. Asimismo, se eligió otro material de corte, también natural, un tejido hecho a base de láminas de madera, producidas de forma sostenible y unidas con un adhesivo no contaminante. Y por último se planteó otro diseño elaborado con corcho y goma Eva, así como con material textil tejido, algodón reciclado mezclado y poliéster procedente de botellas de PET.

En total, se desarrollaron cuatro modelos para la colección No-Trace.

4. RESULTADOS:

En la cuarta fase del proyecto, tras inventariar de nuevo todos los compontes y procesos de la colección rediseñada, se obtuvieron los excelentes resultados tan deseados. Tras analizar el ciclo de vida de los nuevos modelos ecodiseñados, se confirma la consecución de una reducción de hasta el 70% del impacto de huella ambiental.

Modelo Basic (no ecodiseñado):

Impacto (mPt): 953
Huella de Carbono (kg CO2): 11,5

Modelo 1 No Trace (Piñatex):

Impacto (mPt): 282
% reducción impacto: 70
Huella de Carbono (kg CO2): 2,80
% reducción de Huella: 76

Modelo 2 No Trace (Madera):
Impacto (mPt): 550
% reducción impacto: 42
Huella de Carbono (kg CO2): 6,07
% reducción de Huella: 47

Modelo 3 No Trace (Corcho+Goma EVA):
Impacto (mPt): 310
% reducción impacto: 68
Huella de Carbono (kg CO2): 2,49
% reducción de Huella: 78

Modelo 4 No Trace (Tejido, algodón y botellas):
Impacto (mPt): 285
% reducción impacto: 70
Huella de Carbono (kg CO2): 2,99
% reducción de Huella: 74

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