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Acción clasificada en: Acciones A Personas A Energía

Utilizar un programa de lavado a 90°C, además de estropear la ropa, consume casi el doble de energía eléctrica que un programa a 60°C.

El 82% y el 90% de la energía consumida por la lavadora y por el lavavajillas en un ciclo de lavado se destinan a calentar el agua. Por este motivo, algunos modelos de lavadoras y lavavajillas tienen programas de lavado específicos que reducen el tiempo de lavado y la temperatura del agua que utilizan.

Ten en cuenta estos consejos prácticos para ahorrar energía, reducir emisiones de CO2 y reducir la factura eléctrica:

  1. Utiliza programas de baja temperatura para lavados habituales y deja los programas de altas temperaturas para prendas muy sucias ya que cuanto menor sea la temperatura del programa de lavado menor será el consumo de energía.
  2. Es recomendable utilizar un detergente líquido porque supone menor trabajo para el motor de la lavadora.
  3. Si decides emplear un detergente sólido puedes diluirlo previamente en agua.
  4. Elige detergentes de calidad, especialmente aquellos que poseen encimas que trabajan a bajas temperaturas para quitar la suciedad.
  5. Si usas demasiado detergente en cada lavado estás haciendo trabajar innecesariamente a la lavadora y la ropa no quedará más limpia. Utiliza la dosis recomendada por el fabricante.
  6. Si vas a secar la ropa en la secadora, escoge una velocidad de centrifugado superior a 900 vueltas/min en la lavadora. Esto permitirá que los tejidos estén menos húmedos y se sequen más rápido.
  7. Elije lavadoras y lavavajillas con etiqueta energética A que incorporan programas más eficientes, que ahorran energía y agua.
  8. Existen en el mercado lavadoras y lavavajillas termoeficientes, con dos tomas de agua: una para agua fría y otra para agua caliente. Este sistema permite tomar el agua caliente del circuito ACS, procedente del acumulador de energía solar, caldera o calentador.