!Suma acciones y añadelas a tu perfil!
Reduce tus emisiones en 4 KgCO2eq /año

Adelantando el apagado de la placa se ahorra energía y la comida se sigue cocinando gracias al calor residual.

El funcionamiento de la placa vitrocerámica se basa en una combinación de resistencias eléctricas que calientan la superficie por cocción. Esta superficie está compuesta por un cristal vitrocerámico al que llega el calor de las resistencias transmitiéndolo al recipiente que se haya puesto encima. Las placas eléctricas tienen el mismo sistema de funcionamiento siendo en este caso la placa metálica la que recibe el calor.

En los dos casos, la eficiencia del sistema no es ideal ya que el calor necesario para calentar la superficie vitrocerámica o la placa no se utiliza directamente en el proceso de cocinado. De la misma manera, sigue emitiendo calor residual una vez apagado el sistema.

Para compensar esta cuestión se puede utilizar el calor residual una vez apagado el sistema. Se puede aprovecha el calor residual apagando la placa vitrocerámica o la placa eléctrica cinco o diez minutos antes de terminar de cocinar con el fin de aprovechar el calor que mantiene. En este tipo de placas, la temperatura asciende de forma lenta y al apagarla, sigue conteniendo energía en forma de calor residual.

Este contenido es una acción #PorElClima, encuentra má acciones en: Acciones #PorElClima Acciones de energía