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Los equipos con etiquetado energético de la clase más alta son los más eficientes y pueden generar importantes ahorros en la factura eléctrica y menores emisiones de CO2. El menor consumo de energía a largo de la vida útil del electrodoméstico compensará su coste inicial que, en algunos casos, es superior.

Los electrodomésticos generan la mayor parte del consumo eléctrico de los hogares, alrededor del 55% del total. En un estudio del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) publicado en 2012 se indica que ocupa el segundo lugar en el consumo total de energía del hogar (no solo eléctrico), tras la calefacción, con un 21,7% del consumo energético.

Conocer el consumo energético es fundamental a la hora de elegir los electrodomésticos. Y la herramienta para hacerlo es la etiqueta energética europea, obligatoria para los principales electrodomésticos como frigoríficos, congeladores, lavadoras, lavavajillas, televisores y aires acondicionados (progresivamente se va a incorporar a otros productos). La etiqueta energética nos permite elegir aquellos más eficientes, que consumen menos energía para hacer el mismo trabajo, y que a lo largo de la vida útil del aparato, van a reducir la factura eléctrica.

La futura nueva etiqueta de eficiencia energética que estará disponible en 2019, obligatoria en la Unión Europea (UE), ya no incluirá las clases A+, A++ y A+++ que llevan algunos electrodomésticos, sino que se unificará en una clasificación de la A a la G. Así lo aprobaba hace poco el Parlamento Europeo (PE), para que los ciudadanos tengan una información más clara y real de lo que gastan su lavadora o frigorífico.

El consumo de energía de un aparato determinado, para prestaciones similares, puede llegar a ser casi tres veces menor en los electrodomésticos de la clase energética más alta en comparación con los de categorías energéticas inferiores. La mayor parte de los equipos (a excepción de las fuentes de luz) tienen una vida útil media que supera los diez años por lo que el ahorro en la factura eléctrica de los más eficientes con respecto a los menos eficientes puede superar, dependiendo del tamaño del aparato, los 800 ?. 

La reducción de emisiones de GEI, si seleccionas electrodomésticos de eficiencia alta, es de 25,9 kgCO2 por persona/año, lo que equivale a las emisiones de CO2 emitidas en un trayecto en coche entre Lugo y Laredo (Cantabria) de 432 km.