Publicado por Andrea Gomez el Jueves, 26 Marzo 2020
Una reflexión sobre las amenazas para la vida humana del Corona Virus, lo que nos obliga a escondernos. De la misma manera la diversidad se tiene que esconde del virus la codicia y el materialismo, explotando y contaminando el plan
SE ESCONDE LA VIDA

Paradoja de la vida. Nos ha tocado escondernos de las amenazas del Corona Virus. Esta experiencia humana nos tiene que llevar a la reflexión y a un cambio de actitud.

Mariposas, aves, peces, flores, arboles? tienen que esconderse en su habitad o dejarlo abandonado. Se esconden. Huyen de las amenazas de la humanidad: El virus de la codicia y el materialismo.

Se esconden del ruido de las motosierras, maquinarias y tractores que anuncian su muerte,
Se esconden de las llamas de manos asesinas que no les importa la biodiversidad del bosque. Le destruyen sus nidos y su alimentación, y las dejan indefensas y vulnerables.

Especies marinas tienen que abandonar su habitad y esconderse en otros mares por la amenaza de la contaminación de sus aguas.

Los arrecifes de coral, que no son rocas sino animales que viven en colonias, los estamos hirviendo vivos, por las altas temperaturas. Es como si lo sometiéramos a la fiebre alta del
COVI-19, perdiendo colorido y muriendo por la contaminación de los mares.

Se esconden y mueren otras especies en las aguas de ríos y mares por contaminantes de las industrias y actividades mineras.

Ahora nos ha tocado a nosotros. Nos hemos tenido que esconder. Nos sentimos indefensos vulnerables y llenos de miedo pero aún, estamos a tiempo.

Es momento de recapacitar, de poner orden en nuestra casa. Aprovechemos este tiempo para buscar la simplicidad, desechemos todo lo inútil, todo aquello que no nos deja ver con claridad el camino. Se dice que una casa desordenada, se puede convertir en una representación del caos y la falta de claridad interior y mental.

Es momento de buscar un lugar de quietud, el jardín, el balcón?, en el cual podamos hacer una parada y poner orden en nuestro interior. Reconectarnos con la vida, aclarar ideas, pedir perdón y buscar la armonía, la paz con Dios, con el hermano y el planeta.

Cuidar la naturaleza es cuidar a las personas también. Respetemos y cuidemos la vidas. ! QUÉDATE EN CASA! QUÉDATE ESCONDIDO POR LA VIDA!

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