Publicado por Aqualia el Jueves, 14 Noviembre 2019

El proyecto All-gas supone una revolución en el campo de la economía circular ya que consigue la depuración de aguas residuales con consumo energético casi cero, generando al mismo tiempo biocombustible de forma sostenible.

El proyecto utiliza las aguas residuales urbanas como fuente de nutrientes para el crecimiento de algas en piscinas o tanques de circulación. Estas algas, que consumen la materia orgánica y los nutrientes de las aguas usadas, generan a su vez el oxígeno necesario para el proceso de depuración convirtiéndolo en prácticamente autónomo en términos de energía. Además, la biomasa algal excedente es cosechada para generar a partir de ella biocombustibles aptos para su uso vehicular y cerrar así el círculo que transforma los residuos en recursos.

Esta tecnología, un ejemplo paradigmático y perfecto de circularidad, está llamada así a ser el futuro de la depuración en poblaciones pequeñas y medianas (algo que supone las dos terceras partes de los municipios españoles, por ejemplo). All-gas podría convertir, por ejemplo, a muchas ciudades en autosuficientes para abastecer a su flota de autobuses, coches de policía, ambulancias, camiones de basura u otros vehículos de servicios municipales.

Debido a su carácter netamente innovador, el proyecto ha tenido que sortear las dificultades derivadas de la falta de un marco regulatorio propio. La colaboración de actores como la Junta de Andalucía, el Ayuntamiento de Chiclana de la Frontera y Chiclana Natural ha resultado clave para alcanzar su desarrollo actual.

En 2010 el Ayuntamiento de Chiclana declaró este proyecto de utilidad pública e interés social como clara manifestación del compromiso de Chiclana por la Innovación, la sostenibilidad y la creación de tejido industrial y laboral en nuestro municipio. Además, la fuerte implicación de los sucesivos gobiernos, independientemente de su color político, ha subrayado la apuesta de Chiclana por esta iniciativa.

Las fases por las que ha pasado el proyecto han sido las siguientes:

  • Piloto. Iniciada en 2011. Gracias al apoyo del Ayuntamiento se construyeron 6 raceways o carruseles de 32m2 cada uno para el cultivo de microalgas.
  • Prototipo. En 2014 se puso en servicio una fase de escala preindustrial. Se instalaron un total de 1.000 m2 de superficie de cultivo distribuidos en dos raceways de 500 m2 cada uno.
  • Industrial: En 2017 se termina la construcción y se pone en marcha más de 2 hectáreas de superficie de cultivo, lo que convierte a la planta en la más grande del mundo de generación de biocombustibles a partir de microalgas alimentadas con agua residual.

Actualmente, las instalaciones del proyecto producen el suficiente biogás de alta calidad para impulsar 20 coches por hectárea de cultivo de microalgas, lo que supondrán 40 coches, gracias a las dos hectáreas de cultivo con las que se cuenta.

All-gas supone un cambio de paradigma mediante la transformación sistemática de los recursos de las aguas residuales aportándoles valor, en forma de biocombustibles, lípidos o fertilizantes. Además, la totalidad de biomasa producida queda disponible para otros aprovechamientos, ya sea como combustible para vehículos, derivados de lípidos o biofertilizantes. A nivel conceptual el proyecto All-gas abre la posibilidad de ofrecer a los ciudadanos combustible limpio a partir de su agua residual.

 

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