Historia #PorElClima

Publicado por ASHES TO LIFE el Jueves, 31 Enero 2019

Las plantaciones de palma son monocultivos intensivos que están íntimamente relacionadas con la deforestación. Hemos de poner máxima atención a los productos que adquirimos para evitar riesgos en nuestra salud y en la del medio ambiente.

EL ACEITE DE PALMA. RIESGOS PARA LA SALUD Y EL MEDIO AMBIENTE

El aceite de palma, también conocido como ácido palmítico, es un aceite de origen vegetal que se obtiene de la fruta de la palma (Elaeis Guineensis). Es el segundo tipo de aceite con mayor volumen de producción después del de soja. Su empleo como ingrediente en numerosos productos cosméticos está muy popularizado en nuestros días, pero ello se debe no tanto a sus propiedades benéficas para la piel como a su bajo coste como ingrediente que no encarece el precio final del cosmético. A lo que se suma su nocivo efecto  sobre el medio ambiente

El aceite de palma, pese a no ser comercializado como producto en los supermercados, no solo es el aceite más utilizado en los alimentos, sino que su uso también está muy extendido en las rutinas de cuidado de la piel. Al margen de que la mayoría de los consumidores no sea consciente de ello, el aceite de palma resulta ser el ingrediente más común en numerosos productos cosméticos debido a su reducido precio.

En la industria cosmética, este aceite se utiliza básicamente para fabricar cremas, jabones, lociones, pastas de dientes, geles de baño, protectores solares,? ya que posee cualidades antiedad, limpiadoras y humectantes (propiedades que también aportan otros aceites). Pero más allá de sus mencionadas propiedades, un estudio realizado por científicos del gobierno de EE UU advirte que el palmitato de retinol (compuesto químico formado a partir de la reacción entre retinol y ácido palmítico) puede acelerar el desarrollo de tumores en la piel y lesiones cuando se aplica bajo la exposición solar. 

Desde el enfoque medioambiental, las plantaciones de palma se producen fundamentalmente en Indonesia, Malasia y países de América Latina como Colombia. Por este motivo, tal y como aseguran fuentes de la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios), estos monocultivos intensivos están íntimamente relacionados con la deforestación de sus bosques tropicales y todo lo que ello conlleva. 

Al margen del país o entorno, el cultivo de esta variedad de palma, está provocando la eliminación mediante quema, de grandes superficies de selva, eliminando junto con la vegetación, especies animales endémicas en peligro de extinción. Por ejemplo cabe destacar  la agresividad de la palma africana  con el suelo sobre el que se cultiva ya que tiende a monopolizar sus nutrientes, empobreciéndolo progresivamente. Lo que a su vez, fuerza el desplazamiento de comunidades indígenas de sus tierras; quienes, en caso de acabar trabajando en tales cultivos, las condiciones a las que se ven obligados son de semiesclavitud. 

Simplemente como consumidores sin ir más allá de nuestros propios intereses personales respecto del cuidado y salud nuestra piel y la del planeta, un primer paso decisivo es evitar comprar productos que contengan aceite de palma. Con este simple gesto, dejaremos de contribuir a  la destrucción de los grandes bosques tropicales, hábitat de numerosas especies y "sumideros de carbono" que retienen el dióxido de carbono (CO2), uno de los principales gases de efecto invernadero (GEI) causantes del calentamiento global

 

ASHES TO LIFE #CuidaTuPielYlaDelPlaneta