Publicado por ECODES el Viernes, 04 Diciembre 2020

El suelo es más que rocas, minerales y soporte de la vegetación. El suelo constituye la mayor reserva de carbono orgánico terrestre.

Hemos desarrollado un proyecto de investigación donde analizamos el suelo como recurso natural y el conocimiento sobre el suelo como sumidero de carbono, sobre su biodiversidad y su fertilidad edáfica, en ambientes semiáridos degradados.

El suelo que pisamos es el origen de la vida, la salud, el bienestar y de él depende la prosperidad económica de muchos países. Y, si es tan importante, ¿por qué no está mejor protegido y consevado? Nos cuesta comprender el suelo como un elemento vivo, por lo que se hace difícil entender la necesidad de conservarlo ante procesos degradativos que lo ponen en peligro. 

Este recurso es de vital importancia para el medio ambiente debido a sus funciones ecológicas:

  • Soporte físico para el desarrollo de las plantas, dotándolas de agua, aire y nutrientes esenciales.
  • Filtra, amortigua y transforma la materia orgánica para proteger el ambiente y proporcionar una calidad adecuada de agua.
  • Hábitat y reservorio genético de plantas, animales y organismos que deben ser protegidos de la extinción.
  • Factor principal en el control del flujo del agua en el ciclo hidrológico, así como de las especies químicas dentro de los ciclos biogeoquímicos.

Además, el suelo constituye la mayor reserva de carbono orgánico terrestre, más del doble de la cantidad almacenada en la vegetación. Además de ser capaz de suministrar agua potable, evitar la desertificación y proporcionar resiliencia a las inundaciones y la sequía, el suelo actúa como mitigador del cambio climático almacenando carbono y reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero. 

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