Historia #PorElClima

Publicado por Equipo #PorElClima el Jueves, 12 Abril 2018
Historia clasificada en: Historias #ConsumoyReciclaje

Prestar, alquilar, intercambiar o compartir son las nuevas tendencias de consumo que preceden al tradicional sistema económico de compra-venta de bienes y servicios.

La pérdida de valor de las posesiones y las nuevas tecnologías han derrumbado la sólida muralla del materialismo económico. Una divertida y dinámica economía colaborativa ha calado fuerte en la sociedad de la mano de las nuevas generaciones. Prestar, compartir, alquilar o intercambiar son las nuevas tendencias de consumo que preceden al hecho de poseer bienes y servicios.

Es una cuestión de sentimiento y de pertenencia a una comunidad con la que puedes compartir experiencias en lugar de valorar el materialismo propio que caracterizaba años atrás.

Esta nueva tendencia de consumo invita a la sociedad a emprender e innovar hacia nuevos proyectos donde compartir es vivir y la importancia de la propiedad pierde todo su sentido. El éxito le corresponde a las plataformas digitales de interacción entre usuarios que comparten unas mismas necesidades e intereses. Hoy en día, desprenderse de un coche, un televisor o un reproductor de música es fácil; Blablacar, Netflix y Spotify nos lo han puesto en bandeja.

El nuevo modelo de consumo se dirige hacia una vertiente mucho más minimalista que aporta numerosas ventajas. Las razones por las que se ha hecho un hueco en la sociedad son que supone un importante ahorro económico, optimiza los recursos gracias a su reutilización, resulta sostenible y beneficioso para el medio ambiente, acerca a las personas a relacionarse y compartir bienes y servicios, de igual a igual, y se presenta como una alternativa en una época de crisis económica y alta tasa de desempleo.

La reducción a lo esencial hace posible un mundo de experiencias compartidas mucho más valoradas que gastar dinero, innecesariamente, en bienes materiales.