Historia #PorElClima

Publicado por Equipo #PorElClima el Jueves, 19 Abril 2018
Historia clasificada en: Historias #AlimentaciónSaludeInfancia

Las emisiones contaminantes en la atmósfera están poniendo en peligro nuestras condiciones de vida presentes y futuras. Ha llegado la hora de actuar y adaptarnos al cambio de manera definitiva y, ¿qué mejor forma de hacerlo que cuidando nuestra salud al mismo tiempo?

Hoy, en el Día Mundial de la Bicicleta, no podía faltar una reflexión acerca de los valiosos beneficios que aporta este económico medio de transporte al ser humano y al planeta en general. Hace unos cuantos años, tener una bicicleta era un lujo que no todo el mundo se podía permitir, no obstante, ahora nadie tiene excusa.

La mayoría de las ciudades ya disponen de aplicaciones móviles para compartir o alquilar bicicletas. La famosa economía colaborativa del siglo XXI ha traído consigo una enorme fuente de beneficios para nuestra salud y para el planeta. Tenemos a nuestro alcance una valiosa herramienta con la que poner frente a la desorbitante emisión de CO2 a la atmósfera, además de ser, sin duda, uno de los medios de transporte más económicos que existen. 

Deberíamos tomar conciencia, de una vez por todas, sobre las enormes cantidades de CO2 que lanzamos hacia la atmósfera con nuestras acciones diarias. En el año 2015, según datos de la Agencia de Medioambiente Europea, los niveles de emisiones procedentes del transporte de carreteras habían incrementado un 19% respecto a los niveles de 1990. Para contribuir a una economía baja en carbono tenemos que empezar por cambiar nuestra rutina diaria. 

Estas son algunas de las increíbles ventajas de ir en bicicleta:

  • Desplazamiento activo con el que dejamos a un lado el sedentarismo.
  • Enormes beneficios para la salud: reduce la presión arterial, mejora el ritmo cardiaco y previene el sobrepeso.
  • Ejercicio muy completo que nos ayuda a continuar el día con mayor energía.
  • Responsable y sostenible con el medio ambiente gracias a su inexistente contaminación.
  • Sin problemas de tráfico ni de aparcamiento, a diferencia del coche. La bici es un medio rápido y cómodo.
  • Medio de transporte barato, ya que no requiere grandes gastos de reparación ni tampoco carburante.
  • Aporta mayor sensación de bienestar, ir en bici es una experiencia agradable que nos permite disfrutar del paisaje.

Vivimos en una sociedad sedentaria que emite altísimos niveles de contaminación a la atmósfera y que necesita una urgente transformación. Pedalear al trabajo, a la universidad o a nuestros quehaceres diarios debería ser la opción preferida por la población, como ya lo es en las ciudades de Ámsterdam o Copenhague.