Historia #PorElClima

Publicado por Equipo #PorElClima el Domingo, 22 Abril 2018
Historia clasificada en: Historias #ConsumoyReciclaje

El Día Mundial de la Tierra es una clave ocasión para repensar sobre la excesiva producción de residuos plásticos que genera el ser humano y que pone en peligro nuestra mayor fuente de vida y alimento.

Durante esta última década, el ser humano ha producido más cantidad de plástico que lo nunca antes visto, provocando, en consecuencia, que los entornos naturales se cubran de un mayor y más denso manto de residuos. La producción mundial de plásticos ha alcanzado unos niveles tan insostenibles que resulta complicado pensar en productos que no lo utilicen. Como resultado, el planeta está viéndose gravemente afectado por los efectos que este material tiene sobre la vida de innumerables especies.

En las profundidades del océano viven millones de toneladas de plástico creando islas de residuos con dimensiones equivalentes a países enteros e, incluso, a varios países juntos. Entre California y Hawai se encuentra el denominado Gran Parche de Basura del Pacífico , una zona de aguas subtropicales invadida por el plástico que crece exponencialmente con el paso del tiempo. Lo más curioso y, al mismo tiempo, deplorable, es que estamos provocando que las especies marinas se enreden en nuestros residuos e ingieran microplásticos que finalmente acaban por nutrirnos a nosotros mismos. 

A pesar de que el plástico se ha convertido en un componente básico en nuestras vidas, existen iniciativas que desean poner punto y final a este material. La empresa, Eben Bayer, ha generado un nuevo plástico para embalajes a partir de una mezcla hecha de hongos y residuos agrícolas que, una vez usados, pueden servir de abono. Y otra iniciativa, en el sector del empaquetado, es la de la compañía española Sphere Group Spain, que utiliza caña de azúcar y fécula de patata para la elaboración de sus productos biodegradables. 

Cada vez deberían ser más los proyectos con una visión responsable de cara al planeta. Un mundo desplastificado donde los envoltorios, las bolsas, las botellas y los juguetes, entre otros, sean biodegradables y no atenten contra la vida de las diferentes especies que habitan la Tierra.

Únete al Reto Un mundo sin contaminación plástica , ¡tu acción nos hace más fuertes!