Historia #PorElClima

Publicado por Equipo #PorElClima el Lunes, 02 Julio 2018
Historia clasificada en: Historias #ConsumoyReciclaje

El proceso de metabolización de las lombrices tiene mucho más valor de lo que parece, ya que estos invertebrados elaboran un riquísimo abono natural que cuenta con numerosos nutrientes para el suelo.

Una persona llega a generar un total de unos 460 kg de residuos al año, de los que aproximadamente entre el 40% y el 50% son orgánicos. Estamos acostumbrados a reciclar residuos que tiramos en los diferentes contenedores amarillo, verde o azul (tetrabriks de leche, latas, papel, vidrio); sin embargo, la basura orgánica que generamos la acumulamos toda junta sin miramientos en un mismo recipiente.

La propia naturaleza nos brinda otras formas de aprovechamiento de la materia orgánica con la finalidad de reducir al máximo nuestra huella ecológica. El vermicompostaje es la técnica de transformación de la materia orgánica en abono mediante lombrices. Estos invertebrados son capaces de triturar hasta 35 kg de residuos al año mediante su proceso de digestión y convertirlos en humus natural, un abono ideal para el suelo y las plantas. Los excrementos de lombriz son un perfecto fertilizante gracias a su aportación extra de nitrógeno, fósforo, potasio o calcio. Así, este método se convierte en un perfecto aliado de la agricultura ecológica que apuesta cada vez más por incluir está técnica en sus prácticas.

Aunque parezca un poco raro, este método es muy fácil de llevar cabo en casa. El vermicompostaje casero te permite contribuir a la reducción de tus residuos, que de otra forma se acumularían en el vertedero generando un gran impacto y una importante huella ecológica.¿Qué hay que dar de comer a las lombrices? Restos de frutas y verduras, cocidas o crudas, cáscaras de huevo, posos de café y té, servilletas y papel de cocina, papel de periódico, etc.

Además, si tienes un huerto esta práctica permite llevar a cabo un cultivo mucho más respetuoso con el medio ambiente, evitando el uso de pesticidas, herbicidas o fertilizantes químicos. Podrás generar tu propia economía circular: gracias a los excrementos depositados por las lombrices, a partir de la basura orgánica, podrás alimentar tu cultivo que, al mismo tiempo, te sirve a ti de alimento.

Esta forma de reciclado natural todavía no es habitual en los hogares, pero puede ayudar a reducir el impacto global si cada vez más personas deciden ponerla en práctica de manera individual.