Actualidad #PorElClima

Publicado por Equipo #PorElClima
En actualidad #PorElClima hace 1 semana

Los cruceros están de moda, pero son una de las formas de turismo menos sostenibles. Emisiones, vertidos y contaminación son uno de los muchos problemas para el medio ambiente.

En los últimos años se ha puesto de moda irse de crucero en vacaciones. Ofrecen comodidad, muchos servicios y visitas a diferentes lugares del mundo sin tener que hacer y deshacer maletas. Pero, a parte de estas ventajas, tiene graves consecuencias para el medio ambiente, en especial para la salud de los océanos. De hecho, es una de las formas de turismo más perniciosas que hay. El problema es que la legislación que regula estas ciudades-barco está diseñada para un volumen mucho menor que el actual, se ha quedado desfasada y es muy poco restrictiva.

tablacrucero.png

Emisiones

Uno de los factores de contaminación más importantes son las emisiones a la atmósfera, que en estos barcos multiplican las de otros medios de transporte; y no solo de CO2, sino de otra serie de sustancias altamente perjudiciales para el medio y nuestra salud. El combustible utilizado habitualmente es oil marino , mucho más rentable que otros carburantes, pero también con grandes emisiones asociadas de óxido de azufre (SOx) y óxido de nitrógeno (NOx), entre otros. Es cierto que en los últimos años la legislación se ha endurecido y los trasatlánticos construidos a partir de 2006 tienen unas emisiones mucho más moderadas, pero estas siguen siendo enormes.

Las alternativas menos nocivas a estos combustibles son mucho más caras y escasas, por lo que no resulta atractivo para las empresas y no hay una previsión de mejora a corto plazo. Además, cuando llegan a puerto no existe la posibilidad de conectar los barcos a la red eléctrica, por lo que siguen con los motores en marcha provocando una enorme contaminación en las localidades de amarre. 

 

15.png

Aguas negras y grises

Aunque en la teoría la descarga de aguas negras en el mar está prohibida, existen muchas "excepciones" que en la realidad permiten a estas ciudades flotantes descargar estos deshechos a 12 millas de la costa. Y si el barco cuenta con una planta que triture los deshechos y los desinfecte, puede descargarlos en el mar a tan solo 3 millas de la costa.

Aguas de lastre y de sentina

Las aguas de sentina son aquellas que se mezclan con los aceites procedentes de las aguas de las máquinas. Estas no deberían suponer un problema, ya que no se pueden verter salvo que se filtren (debe haber menos de 15 partes de aceite por millón). No obstante, el problema es que se trata de una legislación pensada para un tráfico mucho menor que el de hoy en día, por lo que estos vertidos pasan a ser un problema importante.

El principal problema de las aguas de lastre es que la recogida de aguas en un punto concreto y su descarga en otro a gran distancia, transporta muchas bacterias, microorganismos y algas que pueden alterar los ecosistemas marinos.

16.png

 

Residuos sólidos

Por supuesto, está prohibido tirar al mar vidrio, cartón, aceites y otras sustancias o materiales. Se deben almacenar y compactar para ser descargados en los puertos y para su posterior reciclaje. En cuanto a los restos de comida, estos se trituran, se secan y se compactan y, después, se incineran o se tiran al mar a tres millas de la costa, causando un impacto muy negativo en el ecosistema.

Es cierto que las compañías están haciendo grandísimos esfuerzos por mitigar su incidencia en el medio ambiente, pero sigue siendo una forma muy perjudicial de pasar las vacaciones para el medio ambiente, los océanos y la salud de las personas. La próxima vez que planifiques tus vacaciones, tenlo en cuenta.

Más información:

http://www.cruisesnews.es/Portal/?p=8704

https://oceana.org/sites/default/files/reports/cruise_ships_pollution_Jun2004_SPA.pdf

https://www.lavanguardia.com/vivo/ecologia/20170130/413856487536/crucero-contaminacion-particulas-ultrafinas-combustible-barcelona-salud-pasajeros.html