Historia #PorElClima

Publicado por Equipo #PorElClima el Martes, 06 Noviembre 2018
Alicia Maestre Ducar
Historia clasificada en: Historias #CienciayTecnología

Los mares y océanos sufren las consecuencias de la actividad humana y las especies marinas son sus principales víctimas, obligadas a cambiar sus patrones de conducta y sus zonas de paso habituales.

Casi un tercio de las especies están a punto de desaparecer, y el 8% de esa cifra será consecuencia del cambio climático. La vida marina se ve gravemente perjudicada por los cambios producidos en la temperatura de los mares y océanos, el suministro de nutrientes de los ecosistemas marinos, la composición química del océano, los vientos, las corrientes oceánicas... 

El cambio climático está provocando cambios bajo la superficie del mar que afectan directamente a los patrones de conducta y vida de los animales marinos. Las consecuencias de la acción humana en los mares y océanos han alterado la abundancia y la distribución de la especies marinas. La degradación y pérdida de sus hábitats naturales por el aumento de la temperatura obliga a las diferentes especies marinas a modificar los ciclos de reproducción, las migraciones, los hábitos alimentarios, etc. 

Algunos cambios que podemos observar con mayor frecuencia son, por ejemplo, el aumento de bancos de medusas en las playas. La falta de depredadores a los que sirven de alimento y el incremento de las corrientes de agua caliente aumentan las visitas de las medusas en las zonas costeras españolas. Algo que ha sucedido también en el caso de los tiburones, ya que en los últimos años se han avistado especies nunca vistas en zonas del mediterráneo. 

Tras años de consumir, sobreexplotar y hacer un mal uso de los recursos naturales que nos ofrece la naturaleza, nos damos cuenta que la acción humana está poniendo en peligro la vida de los animales. 

Sobrepesca

Cuando se pesca una cantidad demasiado elevada de especies se pone en peligro su capacidad para restablecerse, lo que supone una gran amenaza para la biodiversidad marina y el equilibrio ecológico. Las ecosondas arrasan con bancos enteros de peces y con el fondo marino, además de pescar de forma accidental especies en peligro como tortugas, delfines o incluso aves. Además, la sobrepesca afecta a algunas especies depredadoras que están sufriendo un grave descenso, como el atún que ha diminuido hasta un 90% debido a la pesca industrializada y al uso de técnicas como la pesca con palangre. El arrastre es otra técnica pesquera que mediante una red a mucha profundidad se lleva por delante todo lo que encuentra en el fondo marino provocando una desorganización del ecosistema litoral y disminuyendo la biodiversidad.

Desoxigenación

Al mismo tiempo que aumentan las temperaturas, el problema de la desoxigenación en los mares y océanos de todo el planeta se acentúa. El oxígeno es necesario para la efectividad de los procesos biológicos y la biogeoquímica oceánica, alterados por la actividad humana y el vertido de residuos, de desechos humanos y de fertilizantes. El bajo nivel de oxígeno en el agua reduce la supervivencia y el crecimiento de las especies marinas y altera su comportamiento, su reproducción, su respuesta inmunológica... La desoxigenación del mar es un problema en mayúsculas que enfatiza la desestabilización de los sedimentos y la disponibilidad de nutrientes clave. 

Acidificación

Los arrecifes de coral son una de las especies más afectadas por la acificación de los océanos. La creciente acidez es fruto de la presencia de altos niveles de CO2 en la atmósfera que son absorbidos por el mar. Aproximadamente una cuarta parte de las emisiones anuales de dióxido de carbono antropogénico es absorbida por los océanos. Esta situación obstaculiza el proceso de espesamiento de sus esqueletos, por lo que los vuelve más frágiles y vulnerables a las olas y corrientes marinas. El esqueleto de los corales contiene aragonito, una forma cristalina del carbonato de calcio que depositan en dirección ascendente uno sobre otro. A medida que aumentan las concentraciones de ácido y el pH del agua circundante disminuye, el proceso de calcificación de los corales se vuelve más difícil. Lamentablemente, hay estudios que prevén que en el año 2100 la densidad del coral habrá disminuido hasta un 20% en la región del Indo-Pacífico

Condiciones meteorológicas extremas e imprevisibles

El calentamiento global está trayendo consigo condiciones meteorológicas extremas e imprevisibles en forma de fuertes vientos y masas de aire, tormentas tropicales, huracanes... Uno de los fenómenos climáticos más conocidos con consecuencias directas en el mar fue 'el Niño'. Entre 2015 y 2016 dio lugar un fenómeno climático caracterizado por la fluctuación de las temperaturas en la superficie del océano Pacífico que afectó las condiciones climáticas de todo el mundo y que, entre otras consecuencias, llevó al 2016 a convertirse en el año más cálido registrado hasta la fecha.

El calentamiento global está caldeando las aguas de todo el mundo y trastocando a su paso la vida en el mar.