Historia #PorElClima

Publicado por Equipo #PorElClima el Viernes, 25 Enero 2019
Alicia Maestre Ducar
Historia clasificada en: Historias #CienciayTecnología

La temperatura global del océano alcanzó en 2018 las temperaturas más altas registradas hasta la fecha.

Los últimos cinco años han sido los más cálidos registrados para los mares y los océanos de todo el mundo, pero el 2018 ha marcado un nuevo récord. El análisis oceánico del Institute of Atmospheric Physics (IAP) indica una anomalía del calor del océano en 2018 con una energía térmica que lo ubica como el año más caluroso jamás registrado. Así lo demuestra el calor acumulado en los 2000 metros superiores del océano, en comparación con el valor promedio de 1981-2010.

El cambio climático empujado por el aumento de los gases de efecto invernadero emitidos por las actividades humanas, provoca un desequilibrio energético en la Tierra entre la radiación solar que entra en la atmósfera y la radiación que sale. La mayoría del calor, más del 90%, se deposita en los océanos del mundo y supone un gran indicador del cambio climático.

El calentamiento global sigue y seguirá su curso si no lo frenamos, ya que desde 1990 ha ido aumentando su velocidad. Las áreas oceánicas más afectadas por el calentamiento son las del sur y el Océano Pacífico, a diferencia del Atlántico o el Índico. El aumento del calor en 2018, en relación a 2017, es de 0,91 x 10 julios, lo que supone 388 veces más que la generación eléctrica total de China en 2017.

El aumento del nivel de mar, debido al calentamiento global, tiene a su vez sus propias consecuencias: pone en peligro el suministro de agua dulce potable debido a que el agua salada contamina los pozos, las infraestructuras costeras y aumenta la probabilidad de tormenta. El incremento medio en 2018 fue de 29,5 mm, casi 1,4 mm más que en 2017.

Las temperaturas más altas en el océano dan como resultado incrementos en la temperatura del aire y la humedad, lo que intensifica las tormentas y las lluvias. En 2018, tuvieron lugar importantes tormentas tropicales que causaron numerosos destrozos y muertes. Además, repercute en la disminución del oxígeno del océano, el blanqueo y la supervivencia de los arrecifes de coral, el derretimiento del hielo marino, el aumento de las olas de calor marino y los largos períodos de temperaturas superficiales extremas.

Lo más preocupante es que se espera que la temperatura siga elevándose y cada vez de forma más acelerada.

El futuro nos necesita, actuemos #PorElClima.