Historia #PorElClima

Publicado por Equipo #PorElClima el Lunes, 10 Junio 2019
Alicia Maestre Ducar
Historia clasificada en: Historias #CienciayTecnología

A 200 kilómetros de altura de la Tierra gravitan millones de objetos de diferentes tamaños convirtiendo el espacio en un basurero en continuo movimiento.  

La basura espacial está formada por piezas de cohetes y satélites viejos que ya no son utilizados para maniobras espaciales y han quedado inutilizados girando alrededor de nuestro planeta. La gravedad de tener estas piezas orbitando es la posibilidad de que colisionen contra los satélites en uso o entorpezcan las comunicaciones digitales, así como que generen aún mayor volumen de basura en el espacio.

Desde el primer lanzamiento del Sputnik en 1957, alrededor de 5.450 cohetes (excluyendo fallas) se han lanzado y 8.950 satélites se han colocado en la órbita de la Tierra durante los últimos 62 años de carrera espacial. De estos unos 5.000 siguen en el espacio y cerca de 1.950 están todavía en movimiento. La masa total de todos los objetos que gravitan en la órbita terrestre es de más de 8.400 toneladas. Estos vehículos galácticos se rompen con regularidad fragmentándose en pequeños objetos flotantes que, en caso de no limpiarse, pueden llegar a taponar las órbitas necesarias para lanzar nuevos satélites.

basura espacial contenido

Según las últimas cifras sobre los desechos espaciales proporcionadas por la Oficina de Desechos Espaciales de la Agencia Espacial Europea (ESA), hay más de 7,500 toneladas de chatarra espacial de diferentes tamaños flotando sobre nuestras cabezas. Se distinguen 34.000 objetos de más de 10 centímetros, 900.000 objetos de 1 a 10 centímetros y 128 millones de partículas de 1 milímetro a 1 centímetro. La mayor parte de los desperdicios se alojan en la franja del espacio conocida como LEO, localizada entre los 200 y los 2.000 kilómetros de altura de la Tierra. Aunque la basura supone mayor riesgo para el equipamiento espacial que para las personas, en esta franja supone un riesgo para los astronautas que habitan la Estación Espacial Internacional (EEI), que se encuentra a 400 kilómetros de altura de la Tierra.

El síndrome de Kessler propuesto por el consultor de la NASA Donald J. Kessler habla de una posible colisión en cadena donde el choque entre dos satélites provoca las sucesivas colisiones entre sus fragmentos y otros cuerpos. Muchos de esos fragmentos vuelven a la Tierra, la NASA calcula que se produce una media de una aparición al día de alguna pieza espacial, generalmente en el mar.

A continuación, un fragmento del trailer de la película Gravity (2013) protagonizada por Sandra Bullock y George Clooney donde aparece una escena de cómo colisiona la basura espacial frente a otros cuerpos que flotan en el espacio.