Historia #PorElClima

Publicado por Equipo #PorElClima el Lunes, 01 Julio 2019
Alicia Maestre Ducar
Historia clasificada en: Historias #ConsumoyReciclaje

Más de la mitad del plástico que está navegando por la costa de Tarragona son microfibras de ropa, que se liberan durante el lavado.

El plástico que se ve a simple vista no es el único que hace daño al planeta, la moda es un sector con graves repercusiones, pero no solo la producción del textil tiene su impacto. Cada prenda llega a liberar de 1.900 a 700.000 microfibras de ropa durante un solo lavado .

El estudio The imprint of microfibres in southern European deep seas publicado en la revista PLOS ONE y desarrollado por la Universidad de Barcelona (UB), analiza las microfibras que llegan al mar por las aguas residuales y la lluvia atmosférica y que se han encontrado en aguas superficiales, hielo marino, costas y sedimentos en el fondo marino. Por cada 50 ml de sedimento hay de 10 a 70 fibras textiles con una longitud entre 3 y 8 milímetros.

El estudio se centra en las microfibras de menos de 0,1 mm de diámetro, que son muy resistentes y, en su mayoría, provienen de la lavadora. La gran contaminación de microfibras se debe a que en las últimas décadas la industria textil ha generalizado el uso de fibras sintéticas, reduciendo el de materiales naturales como el algodón. Cuando las microfibras son trasladadas a las profundidades del océano, la tasa de degradación disminuye drásticamente.

La mayoría de las fibras encontradas en el fondo del mar del sur de Europa son de celulosa (79,7%), incluyendo la celulosa natural teñida, como el algodón o lino, y la celulosa regenerada, como es el rayón. El proceso industrial del rayón hace uso de enormes cantidades de agua y energía, además de un tratamiento tóxico engañoso. La segunda fibra más común entre los sedimentos marinos es el poliéster (12,9%), la fibra sintética más utilizada en todo el mundo y en todo tipo de prendas de vestir gracias a su alta resistencia. La tercera el acrílico (4,5%), generalmente mezclada con lana. Otras fibras también encontradas fueron poliamida (1,0%), polietileno (1,0%) y polipropileno (1,0%).

El Mar Mediterráneo particularmente concentra una altísima cantidad de microplásticos en sus aguas superficiales. Así lo indica otro estudio realizado por investigadores de los Departamentos de Ingeniería Química y de Bioquímica y Biología Molecular de la Universitat Rovira i Virgili de Barcelona. Analizan las partículas de las fibras de ropa y sus efectos a través de muestras de agua, sedimentos y arenal del litoral de Tarragona, y señalan que la cantidad de plástico que hay en esta zona costera es similar a la de Barcelona. De esa cantidad, más de la mitad son fibras textiles que resultan de las lavadoras.

¿Qué podemos hacer?

Compramos mucha más ropa que hace 15 años y, además, la conservamos mucho menos tiempo. No hace falta que dejes de comprar ropa de forma tajante, trata de pensar qué es lo que te hace falta, no compres por comprar. Y lo más importante, si la necesitas, compra ropa responsable con el medio ambiente. Solo requiere perder un poquito más de tiempo en buscarla, pero, hoy en día, hay muchas marcas que apuestan por métodos de producción y materiales sostenibles, como algodón 100% orgánico.

impacto de las bolsas de plástico 5