Publicado por Equipo #PorElClima el Jueves, 26 Septiembre 2019
Alicia Maestre Ducar

Ayer 25 de septiembre, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) lanzó el Informe especial sobre el océano y la criosfera en un clima cambiante en el que participaron más de 100 autores de 36 países.

El aumento de la temperatura global del planeta ya es de 1 ºC por culpa de las emisiones de gases de efecto invernadero, con respecto a los niveles preindustriales.

"Los océanos del mundo y la criosfera han 'absorbido el calor' fruto del cambio climático durante decenios, y las consecuencias para la naturaleza y para la humanidad son graves y de gran alcance" expuso ayer la vicepresidenta del IPPCC Ko Barret. Pero en el océano conviven otros problemas además del aumento de la temperatura del océano, como la acidez y el descenso de la productividad.

La subida del nivel del mar debido a la fusión de los glaciares y los mantos de hielo, así como los fenómenos extremos cada vez más violentos, obligan a multitud de personas a modificar de forma radical sus modos de vida. Por ello, el IPCC incide de nuevo en la imperiosa necesidad de priorizar acciones ambiciosas y coordinadas que permitan abordar cambios perdurables en los océanos y la criosfera (superficie de la Tierra compuesta por agua en estado sólido, procedente del mar, río, lago, glaciar, etc.).

El presidente del IPCC, Hoesung Lee, afirma que "si reducimos las emisiones drásticamente, las consecuencias para las personas y sus medios de subsistencia todavía constituirán todo un desafío, pero puede que sean más fáciles de gestionar para las personas más vulnerables (...) Aumentaremos la capacidad para fomentar nuestra resiliencia y los beneficios en favor del desarrollo sostenible serán mayores".

Quienes más sufrirán son los 670 millones de personas que viven en zonas de alta montaña y 680 millones de personas que habitan en zonas costera, además de cuatro millones de personas que viven en la región ártica y 65 millones de personas en pequeños Estados insulares. Todos ellos dependen directamente de los ecosistemas marinos y la criosfera.

El informe asegura que limitar el calentamiento global al nivel más bajo posible será muy beneficioso para los océanos y la criosfera, permitiendo preservar los ecosistemas y los medios de subsistencia que dependen de esas regiones. El mar abierto, el Ártico, la Antártida y las zonas de alta montaña, por muy lejanos que nos resulten, inciden directa e indirectamente en nuestras vidas: el tiempo, el clima, la alimentación, el agua, la energía, el comercio, el turismo, etc.

Cambios alta montaña y fusión de los hielos

La disponibilidad del agua y la calidad de las aguas subterráneas peligra cada vez más para quienes viven en estas zonas de alta montaña, repercutiendo a los sectores agrícola e hidroeléctrico. Además, la continua fusión de las zonas heladas y la nieve trae consigo otros peligros: deslizamientos de tierra, avalanchas, desprendimientos de rocas e inundaciones.

El informe prevé que para 2100 se perderán más del 80% de los glaciares más pequeños en Europa, África Oriental, la región tropical de los Andes e Indonesia.

El permafrost también es objeto de calentamiento y deshielo, y las proyecciones señalan que el 25% del permafrost situado cerca de la superficie se habrá deshelado de aquí a 2100. Y peor será si las emisiones de gases de efecto invernadero siguen aumentando, ya que podría llegar a perderse el 70% del permafrost.

La gestión integrada del agua y la cooperación transfronteriza brindan oportunidades para abordar los impactos a esos cambios en los recursos hídricos.

Subida del nivel del mar

En todo el siglo XX, el aumento del nivel del mar a escala mundial fue de 15 cm. Ahora el ritmo es de 3,6 mm anuales y no deja de aumentar debido a las crecientes aportaciones de agua del hielo de Groenlandia y la Antártida, y también del deshielo de los glaciares y la expansión térmica.

La situación actual prevé que para 2100 podría registrarse una subida del mar entre 30 y 60 cm, aunque limitemos el calentamiento global muy por debajo de 2 ºC. Pero si no limitamos las emisiones, las predicciones son mucho peores, ya que la elevación podría ser de 60 a 110 cm.

Con cada grado de calentamiento adicional, aquellos fenómenos que en el pasado se producían una vez cada 100 años tendrán periodicidad anual a mediados de siglo en muchas regiones, agravando los riesgos a los que están expuestas muchas islas pequeñas y ciudades costeras de baja altitud.

Cambios ecosistemas oceánicos

El calentamiento de lo océanos, la acidificación, la pérdida de oxígeno y los cambios en el suministro de nutrientes ya afectan a la distribución y la abundancia de la vida marina en las zonas costeras, en alta mar y en el fondo marino. Los cambios en la distribución de los peces reducen el potencial de capturas a nivel mundial, afectando a las comunidades que dependen en gran medida de los productos alimentarios marinos.

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