Publicado por Equipo #PorElClima el Lunes, 25 Noviembre 2019
María José Montesinos

Los espacios naturales tienen efectos muy positivos sobre la salud de las personas, como es conocido, pero un estudio acaba de descubrir que además reduce el riesgo de muerte prematura.

 Que la naturaleza es beneficiosa para nuestra salud física y mental es algo conocido pero ahora un grupo internacional de científicos acaba de descubrir que por cada 2% más de zona verde cerca de nuestra casa se reduce un 4% el riesgo de morir prematuramente.

No es un diagnóstico improvisado, han llegado a esta conclusión después de recopilar información de más de ocho millones de personas durante siete años y medio. La investigación ha recogido datos de entornos geográficos muy diversos, ya que se ha realizado con poblaciones de España, Italia, Suiza, Australia, Estados Unidos, Canadá y China. El estudio ha estado realizado por investigadores del Institut de la Salut Global de Barcelona (ISGlobal), y la Universidad de Colorado (EE.UU.), que han contado con la colaboración de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Las zonas verdes reducen la polución atmosférica, refrescan el ambiente en verano o atenúan la contaminación acústica, y entre sus efectos benéficos para la salud de las personas se encuentra la mejora de los niveles de estrés, evitar enfermedades vasculares y metabólicas y, muy especialmente, el riesgo de sufrir muerte prematura, una variable sobre la que no se contaba con información hasta ahora y que este estudio ha desvelado.

Los espacios verdes pueden ser de cualquier tipo: parques, bosques o una simple zona de césped o un huerto urbano, dicen los investigadores.

Los entornos vegetales beneficiosos pueden ser de cualquier tipo: arboledas y parques pero también cualquier zona de césped, un huerto urbano o un jardín vertical, se afirma en este estudio, encabezado por David Rojas-Rueda, investigador del ISGlobal y de la Universidad de Colorado, y que acaba de aparecer en la publicación científica especializada The Lancet Planetary Health.

Rojas y su equipo están aplicando los resultados de este estudio para analizar la cantidad de muertes prematuras que podrían evitarse en las ciudades si se incrementa la superficie urbana dedicada a zonas verdes. No hay que olvidar que más de la mitad de la población del planeta vive ya en ciudades.

Además de los beneficios directos de la naturaleza sobre la salud de las personas, en el estudio se recuerda que la cercanía a parques u otros espacios verdes favorece el ejercicio, lo que igualmente acaba redundando en una vida más saludable.

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