Publicado por Equipo #PorElClima el Miércoles, 08 Abril 2020
Alicia Maestre Ducar

Los científicos de la Universidad de Harvard investigan la relación entre la tasa de mortalidad por coronavirus y la exposición a altos niveles de contaminación del aire de los pacientes que contraen la enfermedad.

Una investigación de la Escuela de Salud Pública TH Chan de la Universidad de Harvard descubre que los enfermos contagiados por coronavirus que viven en áreas con altos niveles de contaminación en el aire de partículas conocidas como PM 2.5, tienen mayores probabilidades de fallecimiento durante la enfermedad que aquellos contagiados que habitan en zonas menos contaminadas.

El riesgo de muerte por COVID-19 aumenta si la persona infectada padece una serie de enfermedades previas con la misma sintomatología que provoca la exposición a largo plazo a la contaminación del aire. Por eso los científicos investigan si la exposición a largo plazo a partículas finas (PM 2.5) incrementa el riesgo de muerte por coronavirus en los Estados Unidos.

Aquellas regiones con mayores niveles de contaminación del aire podrían experimentar mayores tasas de mortalidad entre su población. Por tanto, la exposición a largo plazo del paciente a la contaminación del aire incrementa las posibilidades de sufrir de forma más severa los efectos del COVID-19.

Una persona que vive durante largos años en una región con altos niveles de partículas finas tiene un 15% más de probabilidades de morir por coronavirus, que alguien que vive en zonas con el aire menos contaminado.

Se estima que el virus del COVID-19 podría llegar a causar el fallecimiento de entre 100.000 y 240.000 estadounidenses.

Los resultados recalcan la importancia de seguir realizando las regulaciones existentes sobre contaminación del aire para proteger la salud humana, durante y después de esta crisis sanitaria sin precedentes.

Este contenido es una Historia #PorElClima, encuentra más historias en: Historias #AlimentaciónSaludeInfancia