Publicado por Equipo #PorElClima el Martes, 19 Mayo 2020
Alicia Maestre Ducar

El cambio climático trastoca los dichos populares sobre el clima y el tiempo que durante largos años sirvieron a los habitantes de las zonas rurales para predecir la variabilidad del clima y trabajar en la producción de sus campos.

La sabiduría popular propia de las zonas rurales se ha vuelto cada vez menos precisa debido a los cambios ocasionados por la crisis climática. Así lo afirma un estudio del Institut de Ciència i Tecnologia Ambientals de la Universidad Autónoma de Barcelona, publicado en Regional Environmental Change, Using proverbs to study local perceptions of climate change: a case study in Sierra Nevada (Spain), que hace uso de una serie de refranes populares para analizar los efectos del cambio climático en la zona de Sierra Nevada (Granada). 

Esta región ha hecho siempre un gran uso del conocimiento local para la agricultura y la gestión del agua. Hoy en día las personas en el área rural siguen utilizando para pronosticar el clima numerosos indicadores, como las nubes, los patrones de viento, el comportamiento de los animales o el periodo de floración. Sin embargo, aquellos habitantes que participaron en el estudio aseguraron que ya no prestaban la misma atención a las señales que dictan los refranes populares como en el pasado, porque ahora los cambios en las temperaturas y las precipitaciones son impredecibles.

¿Cuántos de estos refranes has escuchado a tus abuelos o a tus padres? ¿Y cuáles de ellos sigues aún utilizando?

Enero, claro y heladero

El primer mes del año comienza con bajas temperaturas y pocas precipitaciones.

Año de nieves, año de bienes

El año que nieva mucho es positivo para la agricultura, ya que la tierra labrada se mantiene húmeda más tiempo para que las cosechas crezcan debidamente.

Marzo ventoso y abril lluvioso, hacen a mayo florido y hermoso.

Las precipitaciones durante la primavera son muy bien recibidas por los trabajadores del campo.

Cuando marzo mayea, mayo marcea.

Si el patrón climático no responde a lo que es habitual en la época del año y las temperaturas cálidas se adelantan (marzo), después hace frío cuando se espera que las temperaturas sean más agradables.

Nueve meses de invierno y tres de infierno.

Se refiere a las bajas temperaturas durante las estaciones de otoño, invierno y primavera, y al calor extremo durante los meses de verano en algunas zonas de la península.

En abril aguas mil; al entrar, al medio o al fin.

El primaveral mes de abril suele ser un mes de abundantes precipitaciones, que resultan muy beneficiosas para el campo.

Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo

El calor realmente no llega hasta el 40 de mayo, por mucho que empiece a hacer calor algunos días antes. Los días de frío pueden volver hasta el 9 de junio.

Septiembre, o seca las fuentes, o se lleva los puentes.

Septiembre es el mes de transición entre el verano y el otoño, el calor y el frío, y trae consigo un clima variable, con grandes sequías o abundantes precipitaciones.

Cuando el grajo vuela bajo, hace un frío del carajo

Con las bajas temperaturas el aire se vuelve más denso y dificulta el vuelo de las aves en zonas altas, es por eso que este refrán hace alusión a la llegada del frío.

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