Publicado por Fundación Cajamar el Lunes, 16 Noviembre 2020

Biodiversidad y control biológico contra los efectos del calentamiento global en agricultura intensiva en zonas del litoral mediterráneo.

Objetivos de la iniciativa

Objetivo General: 

Minimizar los efectos del cambio climático promoviendo la biodiversidad funcional en el entorno de la agricultura intensiva para favorecer el control biológico por conservación y minimizar la necesidad de productos fitosanitarios en las principales zonas de producción hortícola del litoral mediterráneo.

Objetivos Específicos (OE): 

  • OE1. Aumentar la eficiencia del control biológico de plagas, mediante el incremento de la biodiversidad en el entorno de los cultivos hortícolas bajo plástico.
  • OE2. Aportar una herramienta más a los protocolos de gestión integrada de plagas en estos cultivos, que puedan contribuir a reducir la necesidad de plaguicidas.
  • OE3. Incrementar el interés por el control biológico por conservación y el manejo adecuado del hábitat en el sector productor y en las Administraciones públicas.

Resumen de la iniciativa

Este proyecto forma parte de una línea de trabajo que se viene desarrollando en la Estación Experimental Cajamar (Fundación Cajamar) en el área de Agrosostenibilidad. Dentro de esta área se desarrollan proyectos relacionados con la eficiencia en el uso de fertilizantes, agua y energía, control integrado de plagas, la agricultura de precisión, como estrategias imprescindibles para alcanzar un modelo productivo sostenible que compatibilice la generación de valor y empleo con la viabilidad socioeconómica de las explotaciones y el respeto al medioambiente.

En este contexto en los últimos 10 años se viene desarrollando una línea de control biológico por conservación, bajo el convencimiento de que esta estrategia emerge como un componente indispensable en el desarrollo sostenible de los cultivos. A través de diversos proyectos se ha estudiado qué plantas arbustivas de nuestra flora autóctona son las más adecuadas para albergar enemigos naturales de las plagas y que no sean reservorio de virus o de sus vectores que puedan afectar a los cultivos. Gracias a estos trabajos se ha generado el conocimiento necesario para diseñar setos de distintas características que den respuesta a necesidades concretas según diferentes premisas de trabajo.

A lo largo de estos años se ha hecho una intensa labor de transferencia entre agricultores y técnicos del sector, por lo que ahora existe un gran interés por establecer setos entre los agricultores. El proyecto BIOPLAN forma parte de nuestro compromiso por divulgar una estrategia de control biológico muy acorde con las demandas de Europa. Estamos convencidos de que el incremento de la biodiversidad es una estrategia que a la larga contribuirá a realizar una gestión de las plagas en los cultivos, como una herramienta más. Este proyecto piloto es por tanto complementario a los trabajos que actualmente estamos desarrollando dentro de esta área.

En este sentido se está participando en varios Grupos Operativos autonómicos y nacionales relacionados con la implementación de infraestructuras ecológicas en distintos sistemas de cultivo, ya sea frutales, hortícolas al aire libre y bajo plástico.  A través del Convenio Marco de Colaboración firmado entre Fundación Cajamar y el Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera de Andalucía (IFAPA) hemos desarrollado la APP PlantEN, que es una herramienta muy útil para informar a los interesados sobre las plantas que hemos estudiado y que puede ser atractivas para conservar enemigos naturales de las plagas cerca de sus cultivos.

Pero, conscientes de que esta aplicación no es suficiente para que el usuario sea capaz de diseñar setos funcionales estamos trabajando en una plataforma web de nombre DiseñEN que sirva como guía tutorial para que el interesado pueda obtener la relación de especies más adecuadas en función de las características del seto, el número de plantas de cada especie, y un croquis de plantación. Conscientes de que la única manera de innovar es generar conocimiento a partir de la investigación, también formamos parte de proyectos relacionados con esta temática a través del grupo de investigación AGR-285 ECOLOGÍA APLICADA Y AGROECOSISTEMAS, compuesto por investigadores de diferentes departamentos de la Universidad de Granada, de la Estación Experimental del Zaidín, CSIC, del Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra, CSIC-UGR y del IFAPA, además de Fundación Cajamar.

Capacidad de reducción o absorción de CO2

Este proyecto contribuye a la adopción de medidas encaminadas a reducir la vulnerabilidad del sector agrícola propuestas por la Ley 16/2017, de 1 de agosto, del cambio climático, en su artículo Artículo 14. Agricultura y ganadería, Apartado g) en lo que se refiere a al fomento de los sistemas de cultivo mínimo y a la promoción de prácticas agrarias que incrementen su capacidad de sumidero. El proyecto BIOPLAN va muy de la mano de las nuevas políticas europeas. La conservación de la biodiversidad es uno de los objetivos fundamentales de la estrategia para un desarrollo sostenible en la Unión Europea. La política agrícola común se ha ido adaptando a esta nueva corriente y apoya las medidas agroambientales, las buenas prácticas agrícolas, la agricultura ecológica. BIOPLAN, además, se ajusta a las directrices marcadas por el nuevo Real Decreto 1311/2012, de 14 de septiembre, por el que se establece el marco de actuación para conseguir un uso sostenible de los productos fitosanitarios. Este Real Decreto introduce la necesidad de la Gestión Integrada de Plagas y entre otros aspectos contempla medidas para la protección de medioambiente.

El proyecto que se presenta se ha desarrollado en 4 explotaciones agrícolas pertenecientes 3 comunidades autónomas (Andalucía, Comunidad Valenciana y Murcia). El proyecto no tiene como objetivo medir las toneladas de CO2 evitadas si no minimizar los efectos del cambio climático promoviendo la biodiversidad funcional en el entorno de la agricultura intensiva y, si bien es verdad que no es posible dar datos cuantificables de su impacto final, si podemos destacar como hitos cuantificables que gracias al proyecto BIOPLAN se ha incrementado el interés por adoptar este tipo de estrategias en el sector productor en las CCAA donde se ha trabajado. Se ha incrementado el número de consultas recibidas solicitando asesoramiento para establecer setos, se han establecido 683 metros lineales de setos, se han introducido 977 plantas autóctonas de 30 familias botánicas distintas, 478 personas han recibido información sobre el papel de la biodiversidad como herramienta útil de adaptación a los efectos del calentamiento global, se ha conseguido incluir la biodiversidad funcional como una herramienta más en las guías de gestión integrada, y se ha fomentado el Interés en la producción de este tipo de plantas en viveros forestales para que esté disponibles para todos los agricultores dispuestos a establecer setos. 

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