Publicado por Grupo Iberostar el Lunes, 16 Noviembre 2020

Iberostar reducirá la totalidad de la huella de carbono a un valor neto de cero para el 2030, teniendo como referencia una reducción del 75% de las emisiones con soluciones basadas en la naturaleza.

Objetivos de la iniciativa

Todos los hoteles Iberostar estarán libres de residuos para 2025 y neutrales en emisiones de carbono para 2030. Iberostar invertirá en la salud de los ecosistemas en torno a todos sus hoteles comprometiéndose a haberla mejorado en 2030, aumentando la calidad turística de los destinos. Como parte de esto, Iberostar utilizara Nature-based solutions para lograr un 75% del offsetting de nuestro huella de carbono para 2030. 

Resumen de la iniciativa

Ir más allá y continuar con las profundas vías de mitigación y adaptación al cambio climático es uno de los compromisos del movimiento Wave of Change de Grupo Iberostar, por eso continuamos sumando esfuerzos y proponemos una estrategia que incluya soluciones basadas en la naturaleza. Este enfoque está orientado a fortalecer las capacidades de organización del Grupo Iberostar en tiempos de cambio, además de aprovechar el potencial que tienen los ecosistemas naturales como oportunidades de solución (Hoegh-Guldberg et al., 2019). 

Nuestra meta es reducir la totalidad de la huella de carbono a un valor neto de cero para el 2030, teniendo como referencia una reducción del 75% de las emisiones con soluciones basadas en la naturaleza. 

Reconocemos que el mundo necesita rápidamente reducir emisiones de gases de efecto invernadero, lo anterior enfocado en alcanzar los objetivos de estabilización de la temperatura establecido en el Acuerdo de París sobre el Cambio Climático (CMNUCC, 2015). Para ello Grupo Iberostar con presencia en 34 países, ha estado adelantado la reducción de emisiones a través del cambio de energías derivadas de los combustibles fósiles a energías alternativas en sus actividades directas (alcance 1), además de la transferencia a energías renovables aplicando la eficiencia energética en todas sus operaciones globales (alcance 2). Si bien, es importante continuar con estos esfuerzos, reducir las emisiones indirectas derivadas de productos y servicios adquiridos por el Grupo (alcance 3), serán pieza fundamental para alcanzar nuestra meta de carbono. 

Uno de los pilares del movimiento Wave of Change de Grupo Iberostar, es consolidar y conectar los programas que desarrolla para promover la salud de los ecosistemas. Esto basado en una sólida base científica e incorporando las fortalezas desde el sector privado con la estrecha participación de las comunidades locales. 

Reconociendo la situación actual del mundo y el potencial que tienen los ecosistemas marinos y costeros como solución al cambio climatico, proponemos en ese contexto la incorporación de cuatro objetivos generales para apoyar nuestra meta de carbono para el 2030: 

  1. Implemetar de programas de protección y restauración de ecosistemas, compensando al menos el 75% del CO2 emitido por las operaciones globales de Iberostar para 2030. 
  2. Mejorar el tratamiento de aguas residuales en las instalaciones de Iberostar para el 2030, a traves de la filtación de nutrientes entre un 10-80% a partir de una línea base de datos en el 2020. 
  3. Curar los destinos seleccionados en los que tenemos operaciones, añadiendo al menos un 25% más de espacio verde (vegatación), de modo que la huella de carbono generada por las operaciones de Iberostar en cada región promuevan que las trayectorias positivas. 
  4. Generar una sólida actividad de divulgación para que los clientes, empleados y aliados del Grupo Iberostar experimenten el compromiso con la salud costera del movimiento Wave of Change. 

Capacidad de reducción o absorción de CO2

El 80% de las operaciones del Grupo Iberostar se realizan a lo largo de la costa, donde los ecosistemas marinos y costeros juegan un papel fundamental en el bienestar humano (MEA, 2005). Su importancia se refleja en múltiples escenarios que incluyen la protección de las costas de los daños ocasionados por fenómenos naturales como las tormentas y la erosión, la regulación del ciclo de los nutrientes y la calidad del agua, la generación de recursos y productos, así como, la proporción de medios de vida a las sociedades. Además, ecosistemas como los manglares, pastos marinos y marismas son claves en la captura de carbono orgánico (Pendleton et al., 2012), por lo que para ?Wave of Change? son ecosistemas prioritarios para su protección y conservación.

De acuerdo con el World Mangrove Atlas, los manglares se distribuyen ampliamente en las zonas tropicales y subtropicales del mundo, las superficies que ocupan son consideradas de elevada importancia ecológica y constituyen un sistema de transición entre el medio terrestre y marino (Spalding,1997). El 64% de todos los manglares del mundo se encuentra en 10 países y el 42% se encuentra concentrado en tan sólo cuatro países: Indonesia, Brasil, Australia y México (Kauffman et al., 2013). En la región del Caribe, área de gran influencia para las operaciones mundiales de Grupo Iberostar, los manglares están bien desarrollados a lo largo de las costas de países como México, Cuba y Republica Dominicana, y constituyen una de las reservas más grandes de carbono de los trópicos. En ese sentido, nuestro enfoque para esta región incluye el compromiso de proteger y restaurar los manglares, para lograr la máxima absorción y secuestro de carbono, de modo que alcancemos el balance neto de emisiones globales. Además, de aumentar la eficiencia en la filtración de nutrientes para mejorar la calidad del agua en las zonas costeras. Considerar múltiples acciones que se apoyan en la naturaleza como solución para la infraestructura resiliente al clima mundial, especialmente en América Latina y el Caribe es necesario (IDB, 2019). Por eso, curar todos los destinos posibles a través de los espacios verdes sumará esfuerzos como parte de esta estrategia global. 

Además, nos comprometemos a aumentar la comunicación entre los clientes de Iberostar, los empleados, la comunidad local y sociedad en general, para que a su vez puedan sentir una mayor conexión entre ellos y la importancia que tienen en la protección y divulgación de los ecosistemas. 

Proponemos que los motivos para que el turismo adopte estas prácticas no estén impulsados por indicadores económicos primarios, sino más bien por un conjunto de razones integrales y biológicamente alineadas que tengan múltiples beneficios, que hablen más sobre las direcciones de responsabilidad con el ambiente y la gobernanza social, que son las principales estrategias para que las grandes corporaciones adopten prácticas similares frente al cambio climático. 

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