En los servicios de hosteleria no es habitual empaquetar los productos que se ofrecen al consumidor. No obstante, en ocasiones, se utilizan menaje desechable, envases para la comida, bolsas de plástico o se empaquetan productos concretos. Además, en las compras de productos para uso del establecimiento también se puede tener en cuenta el volumen del empaquetado y si es necesario, los materiales que lo componen (si son reciclados o no) y su posibilidad de reutilización o reciclabilidad posterior.

Para ayudar a la reducción de los residuos generados por el empaquetado de los productos: Los envases usados pueden recogerse y reciclarse en nuevas botellas, papel, películas y latas. En sistemas de circuito cerrado pueden lavarse y reutilizarse. Ten en cuenta los sistemas de retorno de los envases de vidrio. Y en caso de no utilizarlos, deposita este tipo de residuos en los sistemas de recogida de residuos.

  • A la hora de escoger entre productos semejantes, elige aquel que tenga menos envase y embalaje.
  • Evita el consumo de los productos excesivamente empaquetados. Ten en cuenta que esos envases también los pagas, en ocasiones el precio del envoltorio supera al del producto.
  • Ten en cuenta los sistemas de retorno de los envases de vidrio para poder facilitar la reutilización de los envases de determiandos producots.. Y en caso de no utilizarlos, depósita este tipo de residuos en los contedores de reciclado.
  • Los envases usados (papel, plástico, brick y latas) pueden recogerse y reciclarse.  Realiza la separación en origen de los residuos y utiliza los contedores apropiados para su depóstico (contenedor de papel y cartón y contenedor amarillo para los envases de plástico, brick y latas).

La mejor solución para el medio ambiente depende del tipo de envases, sus contenidos y las características de la zona de su vertido.