Conocer el consumo energético es fundamental a la hora de elegir los electrodomésticos. Y la herramienta para hacerlo es la etiqueta energética europea, obligatoria para los principales electrodomésticos como frigoríficos, congeladores, lavadoras, lavavajillas, televisores y aires acondicionados (progresivamente se va a incorporar a otros productos). La etiqueta energética nos permite elegir aquellos más eficientes, los que consumen menos energía para hacer el mismo trabajo y los que, a lo largo de la vida útil del aparato, van a reducir la factura eléctrica.

Para saber si un gran electrodoméstico (nevera, congelador, lavadora, secadora, lavavajillas, horno?) consume mucha electricidad, fíjate en lo que indica su etiqueta energética. Además, la etiqueta energética también facilita otra información que varía de unos electrodomésticos a otros. Esta información hace referencia a características como por ejemplo la capacidad de congelación de los frigoríficos, o el consumo de agua de las lavadoras.

Dentro de la clasificación A, podemos encontrar electrodomésticos con etiqueta energética A+, A++ y A+++. Los electrodomésticos con etiqueta energética A+++ son los mejores por 3 motivos:

  • Son los que consumen menos electricidad (mínimo consumo asegurado).
  • Suponen el mayor ahorro energético.
  • Son los más respetuosos con el medio ambiente.

El consumo de energía de un aparato determinado, para prestaciones similares, puede llegar a ser casi tres veces menor en los electrodomésticos de la clase energética más alta en comparación con los de categorías energéticas inferiores. La mayor parte de los equipos (a excepción de las fuentes de luz) tienen una vida útil media que supera los diez años por lo que el ahorro en la factura eléctrica de los más eficientes con respecto a los menos eficientes puede superar, dependiendo del tamaño del aparato, los 800 ?.

Los equipos con etiquetado energético de la clase más alta son además electrodomésticos ecológicos, ya que necesitan menos recursos energéticos para ofrecer los mismos resultados, o incluso mejores que otros electrodomésticos de menor calificación energética. 

La futura nueva etiqueta de eficiencia energética, obligatoria en la Unión Europea (UE), ya no incluirá las clases A+, A++ y A+++ que llevan algunos electrodomésticos, sino que se unificará en una clasificación de la A a la G. Así lo aprobaba hace poco el Parlamento Europeo (PE), para tener una información más clara y real de lo que gasta la lavadora o el frigorífico.

Cuando compras un electrodoméstico eficiente no sólo estás ahorrando dinero, sino que además estás mejorando el futuro del ecosistema y tu calidad de vida día a día.