La reutilización de las aguas residuales genera un menor consumo, la reducción de las emisiones de CO2 y, además, la reducción de los costes asociados. También reducirá el impacto ambiental por los vertidos de las aguas residuales.


La reutilización de las aguas grises, el agua sobrante que se vierte por los desagües de los lavabos, las pilas de la cocina, el lavavajillas o la lavadora, necesita de un tratamiento previo para su reutilización. Para ello, se requiere la recogida de las aguas y su redirección hacia un sistema de filtrado y de desinfección para volver a utilizar el agua en diferentes usos domésticos.


Un sistema biológico-mecánico, nos permitiría ahorrar un consumo anual en torno a los 90.000 litros, y así poder reutilizar el agua. Este sistema de reciclado limpia el agua que procede de nuestro aseo personal (lavabo, ducha, baño) para  poderla reutilizar en las cisternas de los inodoros, en el riego de zonas verdes o en la limpieza de exteriores, es decir, en todos aquellos usos que no necesitan agua potable.

El agua se limpia de forma constante, y con una calidad acorde a la normativa europea para el uso higiénico, según estas cuatro fases:

  • Filtrado. Se retienen y expulsan los residuos más grandes, en una unidad que se limpia de forma automática.
  • Cámaras de reciclado. Unos bio-cultivos actúan sobre la suciedad, bombeando el agua cada 3 horas.
  • Desagüe para los residuos.
  • Esterilización y almacenamiento. Este proceso se hace con una lámpara de rayos ultravioleta, para pasar luego toda el agua a un depósito de agua limpia.

La capacidad de reciclaje diario es de 3.000 litros, aunque si se necesitara más agua, el sistema la garantiza tomándola de la red. Como era de suponer, este método necesita de un trazado independiente del agua potable, y un lugar en alguna habitación para situar los módulos que todo el proceso de reciclado necesita. 

Reutilizando las aguas grises para su uso en las cisternas se pueden alcanzar ahorros de alrededor de 50 litros por persona y día.

Mantener un control sobre el agua es, además de importante, bastante sencillo gracias a la gran cantidad de dispositivos con los que contamos en la actualidad, sin necesidad de realizar grandes inversiones y ayudando al medio ambiente.