En la hostelería, la iluminación supone una parte muy importante en los gastos totales del local. Un buen proyecto e instalación de luminarias led permite a los hosteleros ahorros de hasta un 85% en la factura de la luz. La mayor inversión inicial se compensa por la vida útil más amplia que la de las convencionales.

La iluminación supone de media el 30% del consumo eléctrico de los restaurantes. Las bombillas LED tienen una alta eficiencia energética (sobre todo si cuentan, al menos, con la etiqueta energética A+) y permiten reducir el consumo de energía eléctrica hasta en un 80-90%.

Algunas claves para una drástica reducción del coste en iluminación, es el incluir en el proyecto el máximo aprovechamiento de la luz natural, la instalación de sistemas automáticos de regulación y detección de presencia e instalar luminarias de máxima eficacia energética como las de tecnología LED.

LED significa “Diodo emisor de luz” y está formado por materiales semiconductores que emiten luz o radiación que se transforma en luz. Las bombillas LED tienen una vida útil entre 10 y 30 veces mayor que las bombillas incandescentes (de media hasta 25.000 horas de vida útil).

LED PEQUENA

Algunas de las ventajas que ofrecen las bombillas LED son:

  • Ofrecen la máxima intensidad luminosa instantáneamente, resisten muy bien los encendidos y apagados continuos y proporcionan un alto índice de reproducción del color (Ra > 90).
  • Además permiten el uso de reguladores de intensidad. Se dañan por altas temperaturas por lo que incorporan materiales y estructuras disipadores del calor. No contienen mercurio.
  • Generan el mayor ahorro económico en consumo eléctrico a lo largo de su vida útil, aunque tienen mayor precio de compra que las bombillas de bajo consumo (CFL).
  • Aunque el coste de la bombilla LED es mayor, comparado con una bombilla fluorocompacta-CFL, el plazo de recuperación es de unos 3 años por la reducción de costes anuales vinculados al consumo de energía.
  • El uso de lámparas LED para las cocinas y cámaras frigoríficas hace que generen mucho menos calor que las fluorescentes o de vapor de sodio, contribuyendo a la comodidad de los trabajadores y a reducir el gasto energético.

A la hora de decidir qué bombilla LED comprar para sustituir a las incandencentes o las de bajo consumo clásicas, el diseño, casquillo o precio no es lo único que deberías mirar. En la ficha de especificaciones hay una serie de indicadores y características que debes tener en cuenta para que la bombilla LED que escojas sea la más adecuada.