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La media de horas de luz diurna en España durante los meses de verano es entre 13 y 15 horas. Al establecer un protocolo de apagado automático de la iluminación al finalizar el horario laboral se puede evitar el consumo de energía y las emisiones de CO2. La reducción de CO2 que se consigue con esta medida equivale a las emisiones que se emiten en un viaje en coche de 96 km.

El uso de luz natural tiene un impacto muy positivo en el aspecto del espacio iluminado y su buen uso reduce el consumo de energía. Lo ideal es utlizar al máximo las horas de luz de las que podamos disponer. De manera que el elemento principal e indispensable para el aprovechamiento de la luz natural es la ventana. 

La herramienta más poderosa para potenciar las virtudes de la luz natural es el color. Para facilitar el buen uso de la luz natural se pueden pintar los locales de colores claros, de forma que se maximice la efectividad de la luz suministrada y utilizar persianas o cortinillas en escaparates, que permitan regular la luz natural y eviten deslumbramientos.

Para una mayor entrada de luz, lo ideal es situar la ventana en una posición alta y dimensionada adecuadamente. Cuanto más alta está una ventana, mayor es la profundidad de penetración de luz natural, lo que produce una mejor distribución en la sala iluminada. 

Una ventana en posición central produce una mejor distribución de luz en el interior, mientras que una ventana en esquina provoca menos deslumbramiento.

También es de especial importancia la orientación geográfica de una ventana, ya que el trayecto del sol puede tener una gran influencia sobre la iluminación natural. Desde el punto de vista de iluminación, las ventanas orientadas al este y al oeste se consideran equivalentes y los efectos producidos son los mismos, aunque tienen lugar en diferentes momentos del día.

  • Las ventanas orientadas al sur proporcionan niveles luminosos elevados y prácticamente constantes, elevada ganancia de energía en invierno y media en verano.
  • Las ventanas orientadas al este y al oeste proporcionan niveles de iluminación medios, pero variables a lo largo del día, con elevada ganancia de energía en verano y baja en invierno.
  • Las ventanas orientadas al norte proporcionan niveles luminosos bajos pero constantes a lo largo del día, y escasa ganancia de energía.

A todo esto cabe resaltar la importancia de la limpieza tanto de las ventanas como de los escaparates, garantizando asi la máxima entrada de la luz natural. 

Haciendo buen uso de la distribución de espacios, colores y acabados podemos canalizar y aprovechar al máximo la luz natural.