El mundo se ha pasado las últimas décadas pensando en cómo incentivar el uso de energía limpia en la ciudad y de esta forma evitarle a nuestras ciudades varias toneladas de CO2.

En este sentido una de las cosas que parece fácil de hacer es cambiar el uso del automóvil por el de la bicicleta. Las bicicletas tienen cero impacto ambiental, lleva consigo un ahorro económico, evita el tráfico matutino y, sobre todo, ayuda a cambiar el estilo de vida de quien las usa porque reduce el índice de estrés y aumenta la capacidad física, ayudando a la salud del organismo.

Existen herramientas que se pueden utilizar para fomentar el uso de la bicicleta entre sus trabajadores, como puede ser Cool Place to Bike. Esta herramienta te permite medir cuántos kilómetros acumulas, cuántas calorías quemas e incluso cuánto CO2 es capaz de reducir la empresa.

La bicicleta es el medio de transporte más eficaz y barato en una ciudad. En viajes cortos, inferiores a 3 km, el incremento del consumo de combustible en coche es de un 60%. La automoción es uno de los principales sectores emisores de CO2, contribuyendo así al calentamiento global.

La velocidad media de la bicicleta en ciudad es de unos 15 km/h. En las distancias medias la bicicleta es mucho más rápida que el coche además de que no contamina, no hace ruido y no gasta combustible. Utilizar la bicicleta para un desplazamiento de 5 km por ejemplo para ir al trabajo, requiere poco más de 20 minutos. Este trayecto, que al mes supone 200 km, en coche particular genera la emisión de 38kg de CO2 .

Una buena práctica para fomentar el transporte en bicicleta es el hecho de instalar un aparcamiento de bicicletas en tu establecimiento.

Y es que la bicicleta no es solo un medio de transporte eficaz, rápido, económico, saludable, amigable y respetuoso con la naturaleza. Es un símbolo de cómo las cosas pueden hacerse de otra manera para conseguir un mundo más justo, una sociedad más unida y un planeta más sano. ¡Muévete en bici!