Los equipos informáticos y sus conexiones a la red representan un 2% de la demanda energética. Hay que tener en cuenta que, en el caso de los televisores y las pantallas de los ordenadores, las operaciones como la del encendido de la pantalla demandan mucha energía.

Ten en cuenta estas recomendaciones para ahorrar energía:

  • Los modos de ahorro de energía en los aparatos electrónicos como ordenadores, televisiones e incluso tablets y móviles reducen directamente la energía consumida por la pantalla al reducir el brillo de la pantalla. Se pueden alcanzar ahorros de hasta un 20 % utilizando un nivel medio de brillo y hasta un 40 % si lo reducimos al mínimo.
  • Elegir fondos de escritorio y salvapantallas oscuros permiten reducir el consumo de energía hasta en un 25 % (una imagen de color oscuro requiere 59 W y una de colores vivos o blanco 74 W). Además debemos configurarlo para que aparezca rápidamente al detectar la inactividad.
  • Escoger los equipos de menor consumo energéticos. Los ordenadores portátiles y las pantallas planas consumen menos energía. Compruebe el etiquetado y rendimiento energético de cada equipo.

  • Siempre que hagamos alguna parada de corta duración se debe bloquear el ordenador o suspenderlo. La pantalla es la responsable de la mayor parte del consumo energético.
  • Si vamos a dejar de utilizar el ordenador más de 10 minutos se debe apagar directamente el aparato. Apagar los equipos que no necesitan funcionar puede suponer un ahorro del 10%.
  • Evitar el stand by de los aparatos electrónicos utilizando el interruptor de apagado o regletas múltiples con interruptor, y tenerlos conectados, para que con un clic se puedan apagar todos juntos cuando no se vayan a usar (por ejemplo, por la noche o cuando salimos de casa).
  • Apagar el piloto de encendido de la televisión y de otros aparatos como equipos de música, también resulta una practica útil.