Con los sistemas de detección de presencia se puede reducir el consumo eléctrico y las emisiones de CO2 asociadas hasta en un 50%, respecto a las instalaciones que carecen de estos sistemas.

Un bar/restaurante consume de media 240 KWh/m2  de electricidad. Dependiendo del tipo de instalaciones, servicio prestado, horario de apertura o tamaño del establecimiento, la iluminación representa generalmente la mitad de este consumo. 

Instalando sistemas de deteccion de presencia, se puede controlar la iluminación según detecte la presencia humana, apagando las luces en zonas desocupadas y encendiéndolas cuando se detecta la presencia de personas. Esto permite un ahorro sustancial en la factura energética.

Actualmente existen diversos tipos de sensores:

  • Los detectores de infrarrojos pasivos (PIR). Se activan ante la presencia de fuentes de energía en la banda del infrarrojo, como el cuerpo humano en movimiento. Son más adecuados para zonas cerradas, zonas de techo alto o zonas con una línea de visión directa. Sin embargo, no son tan sensibles a movimientos pequeños. 
  • Los detectores ultrasónicos (US). Emiten ondas que chocan contra los objetos del área donde operan y miden el tiempo que tara en vovler. Son más adecuados en zonas donde no hay una línea de visión ininterrumpida (zonas con particiones, servicios, escaleras etc.).
  • Los detectores duales (DT). Son tecnologías que utilizan PIR+US, garantiza la máxima sensibilidad y cobertura en aplicaciones exigentes para conseguir una fiabilidad óptima y ahorrar energía. 

El uso de detectores de presencia suele combinarse con otros métodos de control de la iluminación, para mantener las luces apagadas si hay suficiente luz ambiental durante el día.

Existen diferentes tipos de sistemas de control de la iluminación:

  • Pulsadores temporizados: son mecanismos que, una vez pulsados, mantienen encendido el alumbrado durante el tiempo programado evitando dejar luces encendidas por olvido en habitaciones con escasa ocupación.
  • Reguladores de iluminación: son mecanismos que permiten variar la intensidad de la luz de una lámpara consiguiendo diferentes ambientes según nuestra conveniencia y nuestras necesidades, desde la penumbra hasta la claridad máxima, lo que racionaliza el consumo y ahorra energía.
  • Interruptores horarios astronómicos: estos sistemas cuentan con un programa especial que marca los horarios de salida y ocaso del sol de la zona geográfica donde están instalados. Se utilizan en alumbrado exterior.
  • Interruptores programables: en estos casos, los sistemas tienen controles digitales permitiendo cuatro ciclos de encendido y apagado al día. Habitualmente se utilizan por razones de seguridad cuando no hay nadie en la vivienda.