Conforme se aleja el verano, muchos hosteleros intentan mantener confortables las terrazas de sus bares o restaurantes mediante sistemas de calefacción eléctrica o de gas.

Las estufas para exteriores pueden convertirse en un elemento imprescindible, son de muy fácil manejo y un elemento perfecto para aprovechar el espacio exterior.

Las estufas de gas son las más típicas actualmente. Utilizan una bombona de butano normalmente, y de esta forma nos permiten colocarlos donde queramos.

Estos calefactores, suelen dar una potencia térmica máxima de 13kW, consumiendo sobre 0,8kg/h de butano. En este caso utilizar al máximo uno de estos calefactores nos saldría por unos 1,1€/h, mucho más barato que el infrarrojo si tenemos en cuenta la potencia que ofrecen.

Pero solo se utiliza el 30% de la energía producida. Este tipo de calefactores, calientan el aire y el calor es dispersado por el viento. De igual manera no se puede controlar la dirección del calor, ya que depende del viento.

El problema es que contaminan y calientan la atmósfera, por eso en muchas zonas europeas las han sustituido por estufas eléctricas de calor infrarrojo, como en los restaurantes de Paris.

¿Y si… intentamos contaminar menos?

Las estufas que calientan a través de infrarrojos, no sólo son ecológicas, sino que son mucho más eficientes ya que el calor no se disipa como en el caso de las llamas de gas. Además respeta el medio ambiente, produce calor y bienestar sin contaminar.

Este tipo de estufas transfiere la mayor parte del calor a través de la radiación infrarroja directa para calentar los objetos. Calientan directamente a las personas, el calor es percibido inmediatamente. Esto significa que no hay pérdida de calor a través del aire, ya que el aire no se calienta.

Un conjunto de calefactores de infrarrojos puede consumir en torno a los 2kW, unos 0,35€/h por cada sombrilla. Si multiplicamos por el número de sombrillas y de horas puede llegar a ser una cantidad nada despreciable.

Un calefactor de gas emite una media de 2,66 Kg CO2/h, mientras que un calefactor de infrarrojos emite una media de 0,44 Kg CO2/h, la diferencia es considerable.

Elige un calefactor de infrarrojos en vez de uno de gas, y ayuda al medio ambiente reduciendo las emisiones de CO2  . De esta manera tú también contribuirás a la lucha contra el cambio climático.