Toolbox #PorElClima

La optimización de la logística es un aspecto clave, por su capacidad de reducir costes y mejorar la competitividad.

Las empresas que no aplican sistemas de apoyo a las decisiones en su gestión logística, dejan de ahorrar un mínimo de un 10% en sus costos operativos, y se calcula que pierden además alrededor del 2% adicional en ventas.

El transporte es por excelencia uno de los procesos fundamentales de la estrategia logística de una organización. La capacidad de las empresas para optimizar sus rutas de transporte y distribución aparece como un elemento clave.

Los cambios organizacionales, la cantidad de vehículos, la situación de las calles de las ciudades y/o rutas, el conocimiento de las zonas por parte de los conductores, son factores que deben ser combinados inteligentemente y con rapidez.

El creciente desarrollo de las ITS (Sistemas Inteligentes de Transporte) han permitido amoldar de manera más eficiente las operaciones de transporte. Entre esta gran variedad de tecnologías destacan algunas tales como:

  • Los Sistemas de Información Geográfica.
  • Los Sistemas de localización Geográfica (por ejemplo el GPS)
  • Las aplicaciones informáticas capaces de calcular la optimización de rutas teniendo en una serie de restricciones intrínsecas al proceso logístico (disponibilidad de flota, localización geográfica de los puntos de distribución y entrega, franjas horarias de carga, recepción y entrega, costes variables de distribución, etc).

Existen buenas prácticas que se puedan aplicar en el ámbito de la logística como:

  • Utilizar ITS, para usar el camino más corto y reducir así costos de transporte.
  • Usar movilidad sostenible para el reparto a domicilio, tales como coches híbridos o eléctricos, motocicletas eléctricas, bicicleta.
  • Realizar un manejo eficiente de la flota de vehículos.
  • Elige proveedores que apuesten por la movilidad sostenible.