Publicado por Humus-Spain el Viernes, 14 Mayo 2021
Este proyecto encaja dentro de la dinámica de reciclado basado en la economía circular de dar valor a los residuos al convertirlos en recursos útiles para su uso en la nueva agricultura ecológica y para la regeneración de ecosistemas degradados».
Proyecto circular Humus-Spain
¿En que consiste?

En llevar a cabo una correcta gestión de los residuos agrarios para mediante un proceso de transformación ecológico («ECO-reciclado») obtener el abono orgánico más poderoso que existe -humus-. Este proceso conocido como vermiremediación, está basado en la vermicultura y se considerada mundialmente como un proceso limpio para reducir, reciclar y reutilizar desechos orgánicos, en un proceso cuyos costes de inversión energéticos, y de mantenimiento, son moderadamente bajos.

El humus obtenido es revertido a distintos tipos de suelos para su enriquecimiento.

Algunos ejemplos de uso podrían ser:

  • Recuperar suelos erosionados y desgastados por la actividad de la ganadería intensiva.
  • Suelos agrícolas erosionados, empobrecidos, con bajo ph, que han sufrido el abuso de fertilizantes químicos durante años.
  • Abonar y fertilizar suelos destinados a la nueva y creciente agricultura ecológica.
  • Tratar suelos de parques y jardines urbanos. Árboles y plantas más sanas con un ahorro importante en agua.
  • Revivir suelos que han sido contaminados con metales pesados por la actividad industrial o minera.

Los dos extremos de este circulo serían: Por un lado las explotaciones ganaderas y por otro, la situación actual de los suelos agrícolas.

El problema en las explotaciones ganaderas:

Hasta la década de los 90, la actividad ganadera en la mayoría de territorios estaba íntimamente ligada a las explotaciones agrarias, de forma que los residuos generados se integraban rápidamente en la actividad agraria facilitando el reciclado de nutrientes. Es decir ya practican la tan en auge hoy en día «economía circular».

El crecimiento de las explotaciones intensivas, propiciada por la PAC para incrementar la productividad y mantener la competitividad, ha dado como resultado negativo un importante incremento en la producción de residuos ganaderos que, al no estar asociados a una actividad agraria que los absorba deben ser gestionados fuera de la explotación ganadera rompiendo así el circulo y generando importantes problemas.

Este aumento de la ganadería industrial ha provocado que en muchos municipios se haya excedido la capacidad del territorio para absorber de forma natural estos residuos. Son zonas que soportan una alta presión ganadera y son denominadas zonas vulnerables o saturadas. ( Se utiliza para su clasificación un índice de presión de nitrógeno por unidad de superficie agraria útil).

El problema en los suelos:

Antes de la revolución industrial cerca del 97% del nitrógeno que soportaba la vida era fijado biológicamente. En el último siglo, la intensificación de la agricultura junto con un desconocimiento de lo que realmente sucedía en el suelo a nivel de los microorganismos, tuvo como resultado una disminución de la actividad biológica en favor de una aplicación industrial del nitrógeno en suelo agrícola. En 2009, los fertilizantes comerciales fueron responsables del 40% al 60% de la producción mundial de alimento.

Globalmente a dia de hoy, se calcula que se vierten al suelo fertilizantes nitrogenados por un valor total de unos 100 billones de dólares. De esa ingente cantidad, sólo entre un 10 a un 40% es absorbido por las plantas. El resto acaba en cursos de agua, volatilizado en la atmósfera, o inmovilizado en el suelo. Esto provoca grandes daños ambientales como la eutrofización de las aguas, la contaminación de la atmósfera aumentando los efectos causados por los gases de efecto invernadero, y sobre-nitrogenando los suelos impidiendo que se fije carbono.

Los suelos con un alto contenido en nitrógeno son pobres en carbono, elemento esencial que actúa como regulador de macro y micronutrientes. La alta presencia de nitrógeno inhibe la actividad microbiana y por lo tanto no se forma la manta orgánica -humus- de forma natural. El resultado es que los suelos no pueden fijar C02 que escapa a la atmósfera. Se calcula que los suelos destinados a plantaciones pierden carbono a un ritmo de un 0,5% anual.

Por lo tanto aunque el nitrógeno resulta necesario para el crecimiento de las plantas, su aplicación industrial en masa tiene un coste ambiental muy grande y se hace necesario revertir este problema cuanto antes. Es por ello que la UE a través de la estrategia «De la granja a la mesa», se ha puesto como objetivo, la reducción en un 50% del uso de fertilizantes inorgánicos.

Esto está en relación con el auge de la agricultura sostenible o ecológica, donde la fertilización orgánica tendrá que sustituir en gran medida a la inorgánica, y aquí es donde la producción de humus tiene que jugar su papel.

¿Porque de este proyecto?, por un emprendimiento rural

Durante las últimas décadas hemos asistido a un éxodo de capital humano desde las zonas rurales hacía lugares donde se encuentran una mayor concentración de recursos que ha servido para hacer a estos lugares cada vez más ricos, industrializados y desarrollados en detrimento de unas zonas rurales más pobres y discriminadas que conforman lo que hoy se denomina «La España vaciada».

Si bien será difícil parar este éxodo, son cada vez más las personas que quieren abandonar la ciudad e instalarse en el mundo rural. El nuevo paradigma de una vida más sostenible y los últimos acontecimientos generados por la pandemia, están haciendo que cada vez un mayor número de personas pongan sus miras en un entorno rural donde puedan vivir una manera más sostenible y más en armonía con la naturaleza. En este sentido, movimientos de «permacultura» están creciendo ultimamente.

Para ello se necesita emprendimiento e inversión para de nuevo fijar nuevos pobladores en las zonas rurales. En este punto el proyecto circular Humus-Spain también puede aportar. Su puesta en marcha  puede generar emprendimiento y economía local.

Ya son muchas las plataformas que están gestionando el deseo de estas personas por trasladarse a zonas rurales, son plataformas de emprendimiento para facilitar la puesta en marcha de actividades empresariales que generen un beneficio para la comunidad rural. El proyecto puede integrarse dentro de los planes de estas plataformas.

De este modo, el proyecto cumple con su finalidad de tener un triple impacto: recursos-ambiental-social.

Si bien existe un desconocimiento sobre la técnica de ECO-reciclado de residuos a través de vermicompostaje, el proyecto ofrece formación a aquellas personas que decidan poner en práctica esta actividad en una determinada zona rural.

Es por ello que el proyecto propone la creación de la figura de «Gestor ecológico de residuo agrario».

Para saber más sobre este proyecto: www.proyectocircular.humus-spain.com

 
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