Publicado por Carmen el Jueves, 10 Octubre 2019
Fraguados por milenios de evolución, todos los animales y personas tenemos instintos. Cuando la realidad que nos sobreviene nos traspasa el sentido de alerta, se despierta uno vital..
INSOMNIO: TOMANDO CONCIENCIA DEL PROBLEMA

Me despierto de madrugada. Un instinto me alerta de alguna cosa y no vuelvo a conciliar el sueño. Aún no son las 4:00. Mi hijo de  3 años duerme a mi lado, plácido. Estamos sanos, dormimos bajo un techo alquilado que vamos pagando, comemos cada día, vamos al cole, tenemos algunos amigos y muchos conocidos, tengo trabajo. Somos una familia "normal" con los problemas "normales" que tiene cualquier familia. Sin embargo, la realidad está impregnada por una capa de futuro renegrecido.

Sé que mi estado de alerta es consecuencia de la lectura de artículos sobre las consecuencias del cambio climático y la destrucción global de los recursos naturales del planeta. Las fuentes son confiables: Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), la ONU, Consejo Internacional de Academias de Ingeniería y Ciencias Tecnológicas, World Meteorological Organization, y le sigue una abrumadora lista de organizaciones científicas internacionales. Yeah, Houston we have a problem, es global y extremadamente inquietante.

Es una realidad que no va a desaparecer por dejarla de leer o de ver en medios audiovisuales. Me propongo evitar prestarle atención a partir de ahora, para no despertar a las 4 de la madrugada. No concilio el sueño. A mi instinto forjado por milenios, no lo puedo doblegar. Es el más feroz de todos, uno vital, el más primario: el instinto de superviencia y no va solo, está sacudiendo al instinto de lucha..

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