Publicado por Roxana de la Cruz el Martes, 01 Octubre 2019
¿Podemos dibujar y pintar sin contaminar el ambiente? ¿Qué tan sustentables son los materiales artísticos que usamos? Durante todo septiembre estuve investigando sobre cómo se puede ser más sustentable mientras creamos arte. Esto es lo que aprendí.
Haciendo arte sin dañar el planeta

"¿Esto es ecológico?", me preguntó mi hermano mientras me mostraba su frasco de tinta china de la marca Winsor & Newton. La pregunta, de más está decir, la he escuchado muchas veces en mi casa ya que soy algo así como la enciclopedia de lo ecológico de mi familia... una de las consecuencias de ser estudiante de ciencias ambientales. Sin embargo, nunca en mi breve existencia en la Tierra me había puesto a pensar en cuán sustentables son los artículos de arte que mi hermano- el historietista- usa diariamente. 

Por suerte, Google existe. 

Unos minutos después de leer rápidamente varios artículos- todos en inglés- sobre cómo hacer más sustentables los artículos de arte aprendí algo más para agregar en mi enciclopedia cerebral de lo ecológico y, aprovechando que mañana comienza el ya de por sí famoso INKTOBER, les voy a dar un breve resumen de cómo hacer y disfrutar del arte sin contaminar a nuestro planeta de paso.

(Spoiler Alert: a la pregunta que mi hermano me hizo le respondí que sí)

EL ARTE Y LA QUÍMICA

Nadie puede negar que una de las obras más bellas y famosas de Vincent Van Gogh es La noche estrellada, una pintura al óleo sobre lienzo de un pueblo de noche en el cual el cielo parece moverse debido a los trazos en espiral que el propio artista plasmó en la obra. Sin embargo, pocos saben que esos famosos halos podrían haber sido la consecuencia de que Van Gogh tenía la sangre envenenada con plomo- enfermedad conocida como saturnismo- debido a que en su técnica de impasto usaba pigmentos con plomo de una manera abusiva y despreocupada. El plomo, si bien es un metal presente de forma natural en la corteza terrestre, puede contaminar la atmósfera, el suelo, el agua... y a nosotros mismos. 

Pero supongamos que nada de lo que usamos tenga plomo. Aún así, hasta el día de hoy, colores como el rojo presentan cadmio- a veces hasta un 90%- y el blanco puede tener bario. Las pinturas al óleo están cargadas con hidrocarburos nocivos y los acrílicos, generalmente considerados menos contaminantes, contienen una pequeña cantidad de formaldehído y amoníaco en sus estabilizadores, que pueden irritar los pulmones y causar cáncer. 

Incluso las acuarelas, que parecen totalmente inofensivas, pueden tener metales pesados para ciertos pigmentos; al igual que los colores pasteles, que al usarlos desprende polvo dañino. Diane Townsend, artista que usa colores pasteles para sus obras, dice que usa guantes, máscaras, y siempre tiene aspiradoras y filtros de aire a mano.

Entonces, ¿cómo podemos volver más sustentables nuestras prácticas relacionadas al arte, no solo por el planera sino también para proteger nuestra salud?

VOLVIENDO SUSTENTABLE AL ARTE

  •  Asegúrate de que tu estudio no te esté matando lentamente: La ventilación debe ser tu máxima prioridad, desde ventanas abiertas hasta purificadores de aire. Usa respiradores para partículas si trabajas con aceites, pintura en aerosol o realizas grabados. En lugar de barrer el polvo con una escoba o una aspiradora, usa un trapo húmedo para limpiar. 
  • Evita contaminar el agua, y lleva los sobrantes de solventes, pinturas y otros suministros tóxicos a un depósito de desechos peligrosos siempre que puedas. Recuerda que los químicos tóxicos no deben ser arrojados por el desagüe o tirados con la basura común.
  • Aprende cómo usar y desechar tus materiales artísticos: Lee siempre las etiquetas de advertencia para evitar accidentes a la hora de trabajar con un producto, ellas están ahí para ayudarnos a no enfermarnos. También revisa si en el envase indica cómo desechar el producto ya que, dependiendo qué material sea y qué químicos contenga, el modo de disposición final es distinto. 
  • Compre de manera conciente: Comprar demasiado material es la causa principal de la generación de residuos. Evitar tener material sobrante que puede que se deteriore o se seque con el tiempo también es cuidar el planeta. 
  • Use las 3R: Reduzca, reúse, recicle. El papel, vidrio y el aluminio se reciclan de manera regular. Sólo tienen que estar limpios y secos. 
  • Buena iluminación: La luz natural no solo es económica, también es ecológica. Sin embargo, no siempre hay buena luz para trabajar o el trabajo se prolonga hasta la noche. Compre lámparas de bajo consumo o LED para reducir la huella de carbono de su trabajo. 
  • Compre sin riesgo: Cuadernos de dibujo, lápices, tintas, prácticamente hay un montón de productos hechos con materiales reciclados, reforestados y no tóxicos de muy buena calidad. Compre el que se adecúe a sus gustos y preferencias. Algunos tips para tener en cuenta: FSC es un logo que certifica que el producto promueve un manejo ambiental, social y económico beneficioso al ambiente y a los bosques del cual se extrajo la madera usada para el producto. El AP (Approved Product) es un sello del ACMI que identifica a los materiales de arte que son seguros para las personas, incluidos los niños, mientras que el TCF(Totally chlorine-free) es un sello que indica que no se usó cloro elemental en el proceso de la fabricación de papel, lo que reduce los riesgos de contaminar los ambientes acuáticos. 

Hacer arte es algo que embellece al mundo y nos ayuda a ser más creativos, sin importar si pintamos con acuarelas, hacemos bocetos a lápiz o hacemos garabatos con témpera. Tener nuestro tiempo para explorar nuestra creatividad y mejorar nuestras habilidades manuales es muy importante para nuestro desarrollo como personas sin importar si se hace de manera profesional o como un mero pasatiempo. Ahora también sabemos que podemos hacer arte sin contaminar el ambiente. ¡A dibujar!

FUENTES CONSULTADAS

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