La organización Wetlands International, el Instituto de Ciencias Forestales de la Academia de Ciencias de Rusia y la Fundación Michael Succow están implementado un proyecto de restauración de turberas en Rusia en respuesta a los grandes incendios de turba que se produjeron en el verano de 2010 en la región de Moscú. 

Varios millones de hectáreas de turberas han sido drenadas y utilizadas para la agricultura, la silvicultura y la extracción de turba. Muchas de esas áreas fueron posteriormente abandonadas y los cambios en el uso de la tierra y el drenaje han tenido como resultado su degradación a gran escala y las turberas drenadas se han vuelto especialmente propensas a grandes riesgos de incendio. Además, la oxidación de la turba emite grandes cantidades de CO2. Las áreas secas de turberas son propensas a incendios y requieren una rehumectación efectiva de los ecosistemas para mitigar la emisión de CO2 . El proyecto se inició en el marco de la cooperación entre la Federación de Rusia y la República Federal de Alemania para encabezar la rehumectación ecológica de las turberas y representa uno de los mayores proyectos de restauración de ecosistemas de turberas en el mundo.

Wetlands International desarrolla medidas para devolver a las turberas degradadas su estado original de aguas con aprovechamiento sostenible de cultivos de palustres. El tratamiento de las turberas incluye la cartografía, el monitoreo de las emisiones de CO2, las consultas con las partes interesadas y las evaluación social y económica antes de la restauración, el diseño ecológico y la concienciación a nivel local y el intercambio de conocimientos.

Debido al rehumedecimiento de las turberas se consigue mitigar las emisiones de CO2 ayudando a combatir el cambio climático y a restaurar la biodiversidad. El proyecto ha permitido profundizar en el conocimiento sobre los efectos de las turberas en el ciclo global del carbono y se ha concluido que almacenan más carbono que todos los ecosistemas forestales combinados y, a pesar de cubrir sólo el 3% de la tierra, desempeñan un papel crucial en la lucha contra el cambio climático. Además, el proyecto fomenta la restauración y protección de este tipo de hábitats aumentando así la biodiversidad en estas áreas. El proyecto está ampliando su ámbito de actuación para llegar a más regiones de Rusia (se busca cubrir al menos 0,5 millones de hectáreas de turberas ecológicamente restauradas).

Página web de la iniciativa

Historias sobre acción #PorElClima: Este proyecto es una de las 19 iniciativas transformadoras ganadoras de los premios climáticos Impulso para el Cambio de NNUU 2017.