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Un sistema de riego optimizado puede generar hasta una reducción del consumo de agua de un 50%. La elección del sistema de riego es importante para conseguir los objetivos de la jardinería de bajo consumo de agua. Los tres sistemas de riego más empleados son:

  • El riego por aspersión: El agua se distribuye como una lluvia de pequeñas gotas y es aconsejable en zonas de césped o similares. Dependiendo de la superficie del terreno a regar se pueden utilizar aspersores (giratorios y de mayor alcance) o difusores (fijos).
  • El riego por goteo: Consiste en un tubo de plástico que tiene una pieza interior con orificios aproximadamente cada 40 cm, por los que va saliendo el agua gota a gota. No tiene pérdidas por evaporación y disminuye la proliferación de malas hierbas. Exige muy poca presión y es fácil de montar.
  • El riego por exudación: Se parece a la técnica del goteo, pero en este caso la manguera está provista de infinidad de poros. Cuando la manguera está llena de agua, comienza a sudar el líquido de su interior. Es la técnica que permite mayores ahorros de agua.

RIEGO

Ten en cuenta la importancia de incluir acciones combinadas que permitan aumentar la eficiencia:

  • Desarrollo de la ingeniería tecnológica del sistema en lo referente a la lógica de funcionamiento y usos de riego.
  • Elaboración de prototipos dotados de inteligencia artificial, alimentados con energías renovables, e integrados en sistemas tradicionales de regulación hídrica y adaptados a requerimientos óptimos de los destinos.
  • Diseño y desarrollo de una estrategia integral de difusión permanente, innovadora y de gran impacto a través de productos, herramientas y medios de difusión.

Además de la tecnología es importante tener en cuenta las siguientes pautas:

  • Es conveniente regar en las horas de menos calor; así se perderá menos agua por evaporación.
  • No se debe regar los días de fuerte viento.
  • Los árboles y arbustos recién plantados requieren riegos frecuentes. Sin embargo, una vez han desarrollado bien sus raíces (lo que supone aproximadamente un par de años), los riegos serán cada vez menos necesarios. En muchos casos bastará con tres o cuatro riegos en el verano y algunas especies no necesitarán riego alguno.
  • Es preferible regar árboles y arbustos pocas veces aunque con generosidad. Las plantas desarrollarán así mejor las raíces y se harán más resistentes a las sequías.
  • El riego debe plantearse con flexibilidad, adaptándolo a la meteorología. Es recomendable comprobar el grado de humedad del suelo antes de regar.
  • Tanto los difusores como los aspersores y goteros tienen diferentes tipos de caudales, alcances y recorridos. Es importante elegir los que mejor se ajusten a cada necesidad y regularlos cuidadosamente: se debe evitar todo riego del pavimento o superposición del área de riego de varios aspersores.
  • Si se cuenta con un sistema de riego automatizado puede incorporarse un sensor de lluvia y un sensor de humedad para evitar riegos innecesarios.