Toolbox #PorElClima

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Cuando no hay aislamiento, la temperatura de 2 superficies del mismo cerramiento tiende a igualarse. Por lo tanto, la pared interior perderá calor para igualarse con la exterior. Para evitar este efecto se debe aislar la vivienda del exterior. Cuanto mejor se aíslen las paredes y las ventanas de la vivienda, menores pérdidas de calor se generan.

Ventanas:

  • El aislamiento térmico de una ventana depende de la calidad del vidrio, del tipo de carpintería del marco y de la instalación de persianas. Los sistemas de doble cristal o doble ventana reducen prácticamente a la mitad la pérdida de calor con respecto al acristalamiento sencillo y, además, disminuyen las corrientes de aire, la condensación del agua y la formación de escarcha.
  • El tipo de carpintería es también determinante. Algunos materiales como el hierro o el aluminio se caracterizan por su alta conductividad térmica, por lo que permiten el paso del frío o el calor con mucha facilidad. Si es posible, es mejor utilizar marcos de madera para las ventanas.
  • Hay que destacar las carpinterías denominadas ?con rotura de puente térmico? que contienen material aislante entre la parte interna y externa del marco.

 

Paredes:

  • Los materiales más utilizados en aislamiento térmico en edificación han sido la lana de vidrio, la lana de roca, el poliestireno expandido y las espumas de poliuretano (menos aconsejables por las posibles emisiones de formaldehido).
  • Además de estos, se pueden utilizar otros materiales ?naturales? como el corcho, la fibra de madera, lana de oveja, celulosa.

Ten en cuenta estos consejos prácticos para ahorrar energía, reducir emisiones de CO2 y reducir la factura eléctrica:

  1. Al construir o rehabilitar una casa es fundamental invertir en el aislamiento para todos los cerramientos exteriores. Se ahorra dinero en climatización posteriormente y se gana en confort.
  2. Instalar ventanas con doble cristal o doble ventana, y carpinterías con rotura de puente térmico.
  3. Revisar que los cajetines de las persianas no tengan rendijas y estén convenientemente aislados.
  4. Detectar las corrientes de aire. De manera sencilla, con una vela encendida, en un día de mucho viento, sujetar junto a ventanas, puertas o cualquier otro lugar por donde pueda pasar aire del exterior. Si la llama oscila existe un punto donde se producen infiltraciones de aire.
  5. Disminuir las infiltraciones de aire de puertas y ventanas tapando las rendijas con medios sencillos y baratos como la silicona, la masilla o el burlete.