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¿Te encantaría tener una piscina eco-friendly, pero no sabes qué aspectos son los más importantes?

A continuación, te contamos siete consejos para tener una piscina responsable con el planeta que te ayudarán a reducir el consumo de energía y agua:

  1. Cubre la piscina con un cobertor o una manta térmica en los días más calurosos del verano para evitar la evaporación del agua de la superficie. Así, evitas llenar continuamente la piscina hasta su nivel normal. En caso de necesitar llenarla, utiliza el agua de lluvia.

  2. Agrega un temporizador a la bomba de la piscina para que se encienda y apague solo en momentos oportunos en lugar de consumir energía durante todo el día. La bomba reduce al mínimo los nutrientes del agua evitando que aparezca el phytonplankon, unas algas que vuelven el agua verde. También puedes automatizar el filtro para que funcione el menor número de horas posible y así, ahorrar en el uso de químicos. Límpialo a menudo para asegurar un buen funcionamiento.

  3. Controla los niveles químicos con frecuencia para evitar utilizar grandes dosis de cloro que resulta muy agresivo para el medio ambiente.

  4. Si tienes luces dentro de la piscina, asegúrate que sean leds para ahorrar tu factura de luz y el consumo energético.

  5. Mantenla en buenas condiciones durante todo el año.

  6. Si quieres que sea 100% natural, lo principal es tener en cuenta la calidad del agua mediante un sistema natural de depuración en lugar de químicos. Para el filtrado y oxigenación del agua es importante disponer de una zona próxima a la piscina de tierra donde puedan crecer juncos, musgos y algas, encargados de purificar el agua.

  7. Otra forma es utilizar agua salada mediante cloración salina en lugar de cloro químico. Las piscinas saladas tienen grandes beneficios para la salud, son más respetuosas con el medio ambiente y suponen un gran ahorro de dinero gracias a que necesita un mantenimiento mucho menor.