El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) es el organismo de las Naciones Unidas para evaluar la ciencia relacionada con el cambio climático. 

Ha sido aprobado el nuevo informe especial del IPCC 'Cambio climático y tierra' sobre desertificación, degradación de la tierra, gestión sostenible de la tierra, seguridad alimentaria y flujos de gases de efecto invernadero en los ecosistemas terrestres.

Desde el período preindustrial, la temperatura del aire en la superficie terrestre ha aumentado casi el doble de la temperatura promedio global. El cambio climático ha afectado negativamente a la seguridad de los alimentos y los ecosistemas terrestres, así como a la desertificiación y degradación de la tierra en muchas regiones. El IPCC en octubre de 2018 publicó un informe donde los científicos afirmaban que contamos con los recursos y el tiempo suficiente para evitar que el calentamiento global supere 1,5 ºC a final de siglo, pero se necesita un esfuerzo sin precedentes.

La tierra proporciona la base principal para el sustento humano y el bienestar incluyendo el sumistro de alimentos, agua dulce y muchos otros servicios ecosistémicos, así como la biodiversidad. El uso humano de la tierra afecta directamente a más del 70% (entre 69-76%) de la superficie terrestre mundial, libre de hielo. Y también juega un papel importante en el sistema climático.

La agricultura, silvicultura y otros usos de la tierra representaron alrededor del 13% de emisiones de CO2, el 44% de metano (CH4) y el 82% de las emisiones de óxido nitroso (N2O)de las actividades humanas a nivel mundial entre 2007 y 2016, suponiendo el 23% de las emisiones de gases de efecto invernadero generadas por el ser humano. La respuesta natural del cambio ambiental debido al uso de la tierra fue de 11.2 GtCO2 al año. Los cambios en las condiciones de la tierra, ya sea por el uso de la tierra o el cambio climático, afectan al clima global y regional, pudiendo reducir o acentuar el calentamiento y afectar a la intensidad, frecuencia y duración de los eventos extremos.

En cuanto al sistema alimentario, las políticas, incluidas las de reducción de pérdida y desperdicio de alimentos, influyen en las elecciones alimentarias y permiten una gestión más sostenible del uso de la tierra, la seguridad alimentaria y las reducción de emisiones.

El informe se estructura en cuatro partes

1. Personas, tierra y clima en un mundo en calentamiento.

2. Opciones de respuesta de adaptación y mitigación.

3. Habilitar opciones de respuesta.

4. Acción a corto plazo.