El Servicio de Cambio Climático Copérnico (C3S), implementado por el Centro Europeo de Pronósticos Meteorológicos de Medio Alcance (ECMWF) ha publicado el Estado Europeo del Clima 2019 (ESOTC).

El informe, que se publica por indicación de la Comisión Europea, se basa en los datos de C3S y de otros servicios de Copernicus y socios externos. Consta de tres secciones principales, información general, eventos meteorológicos y datos destacados, y resume las últimas actualizaciones de los indicadores climáticos anuales.

Estos algunos de los mensajes claves del informe:

  • Las temperaturas globales han aumentado significativamente desde la era preindustrial.

  • La temperatura europea es casi 2 °C superior a la de la segunda mitad del siglo XIX.

  • El aumento anual de las concentraciones atmosféricas de gases de efecto invernadero en 2019 ha sido, en el caso del CO2, de alrededor de un 0,6%/año y de un 0,4%/año en el caso del metano (CH4).

  • En mayo de 2019 se registraron 413 ppm de concentración de CO2 atmosférico, siendo el mayor dato tomado hasta la fecha. El aumento en 2019 fue de 2,7 ± 0,8 ppm, superior al aumento en 2018, que fue de 2,1 ± 0,5 ppm.

  • El nivel medio global del mar ha aumentado a una tasa de 3,3 (± 0.4) mm/año desde 1993, lo que representa un aumento global total de aproximadamente 8 cm entre 1993 y 2019.

  • Entre 1993 y 2019, el nivel medio del mar aumentó en 2-4 mm/año en la mayoría de las zonas costeras de Europa.

  • Alrededor del 30% del aumento global del nivel del mar se puede atribuir a la expansión térmica del océano y el 70% al derretimiento del hielo terrestre. Los glaciares del mundo han perdido alrededor de 9625 gigatoneladas de hielo desde 1961, elevando el nivel global del mar en casi 3 cm. Su pérdida de masa actual es de 335 gigatoneladas al año, lo que corresponde a un aumento global del nivel del mar de casi 1 mm por año.

  • En Europa, las mayores contribuciones al aumento global del nivel del mar provienen de los glaciares periféricos en Groenlandia y los glaciares ubicados en Svalbard e Islandia. Desde 1997, los glaciares monitoreados en Europa han perdido entre 10 m (norte de Escandinavia) y 29 m (Alpes) de hielo.