Historia #PorElClima

Publicado por Equipo #PorElClima el Lunes, 01 Julio 2019
Nacho Lacambra
Historia clasificada en: Historias #ConsumoyReciclaje

Viajar menos en avión, reducir el consumo de carne, cuidar el consumo de electricidad o de agua, etc., a todas las acciones que ya conocemos para reducir la huella de carbono se suma una más: semanas laborales de 4 días.

Cada día la evidencia de la crisis climática se hace más presente y la sensación de que nos acercamos a un punto muy peligroso va calando en más personas. Si no hacemos algo pronto, las cosas pueden ponerse realmente mal.  En este contexto, Tom Bailey, jefe de consumo sostenible de C40 Cities Climate Leathership Group (una organización que agrupa a más de 90 ciudades de todo el planeta que están realmente comprometidas para alcanzar los objetivos del Acuerdo de París y de la Agenda 2030), ha puesto sobre la mesa una serie de medidas que podrían ser muy interesantes para conseguir reducciones de emisiones significativas. 

Bajo el prisma de la investigación científica, Bailey propone una serie de medidas que él mismo adopta en su vida personal y anima a los demás a seguir el mismo camino. Considera que son las más importantes y las que mayor impacto tendrían si la sociedad las interiorizara como propias. Estas son algunas:

  • VOLAR MENOS: por lo menos, hasta que los avances científicos lo permitan, viajar en avión es una de las cosas que más impacto tienen en el clima. No habla de no subirse nunca más a un avión, pero tampoco ir a 'pasar el fin de semana a Estambul', sino de espaciar estas salidas a cada dos o tres años. De esta manera, puedes salir al extranjero volando por lo menos 10 veces en tu vida. Él no lo hace desde el año 2004 y utiliza medios terrestres como el tren.
  • HACERSE VEGETARIANO: Bailey es vegetariano desde los 15 años y desde hace uno, vegano. Y no solo hace referencia a comer menos carne, sino a comer menos. Cada Europeo ingiere de media 3.500 calorías al día y eso es demasiado. Una reducción en estos términos, no sería solo bueno en términos de emisiones, también mejoraría: el uso y la calidad del suelo, la pérdida de biodiversidad, la llegada de fertilizantes a los océanos, la extinción de insectos por el uso de insecticidas y, en general, todos los aspectos negativos que tiene la producción de alimentos.  
  • COMPRAR MENOS ROPA: el tipo de consumo de ropa que tenemos es insostenible. Cada europeo adquiere de media 24 prendas de ropa al año. Bailey propone alternativas como aprovechar más la que ya tienes, arreglarla cuando se estropee, comprar de segunda mano, cambiártela o alquilarla cuando sea posible. 

En el marco de su investigación en C40, una de las conclusiones más interesantes a las que han llegado es plantear una semana laboral de 4 días. Una sociedad en constante crecimiento requiere a la vez un aumento constante del consumo. Sin embargo, si la semana laboral tuviese un día menos, el sueldo se reduciría y, por tanto, nuestras ganas de consumir compulsivamente también lo harían. Ganar un poco menos de dinero, y a cambio tener más tiempo libre, supondría una vida más equilibrada. Bailey sin duda cree que esta medida reduciría las emisiones y el cambio climático.

La crisis climática interpela a grandes empresas y administraciones, no hay duda; pero en este momento de emergencia, todos debemos contribuir a parar el desastre y con nuestras acciones individuales conseguiremos que los gobiernos se muevan. ¿Por qué no hacerlo?