Toolbox #PorElClima

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Teniendo en cuenta los últimos datos disponibles, en 2011 se importaron 25.486 millones de toneladas de alimentos que recorrieron, de media, 3.827 kilómetros y emitieron 4.212 millones de toneladas de CO2.

Algunos de los alimentos más viajeros que encontramos en la cesta de la compra son los garbanzos, las manzanas, el vino o la carne de porcino. Aunque en todos los casos se producen en nuestro país también se importan de zonas lejanas con la consiguiente huella de carbono asociada a su transporte.

Los garbanzos de México recorren distancias en barco y camión de más de 9.000 km. Las manzanas de Francia e Italia 2.000 km. El vino chileno recorre más de 12.000 km y la carne de porcino procedente de los países bajos o Alemania que viaja más de 2.900 km. En el caso de las manzanas, las emisiones de CO2 suponen entre 200 y 300 kg de CO2 por tonelada (entre 10 y 15 veces más que la huella de carbono asociado al trasporte local). En el caso de la carne de porcino, entre 473 kg de CO2 por tonelada, 20 veces superior.

Hay que tener en cuenta que el consumo local contribuye a luchar contra el cambio climático y contribuye a impulsar la economía local y mantener los puestos de trabajo. Si, además de consumir producto local, es de temporada, la reducción de emisiones de CO2 será mayor ya que no es necesario consumir energía para su mantenimiento en cámaras o para generar calor necesario para la producción en invernaderos.